La compañía adelantó que también tiene comprometida parte de la producción de 2027 y 2028 por acuerdos previos, sumando más presión sobre el sector
18.02.2026 • 15:40hs • Demanda récord
Demanda récord
El boom de la inteligencia artificial deja sin stock a un gigante del almacenamiento por todo 2026
Western Digital confirmó que toda su capacidad de producción de discos duros para 2026 ya está vendida, en gran parte a empresas que desarrollan inteligencia artificial (IA).
La noticia refleja cómo el auge de esta tecnología está transformando el mercado del hardware y llevando al límite la capacidad de almacenamiento disponible.
El director ejecutivo de la compañía, Irving Tan, anunció la noticia durante la presentación de los resultados de la compañía y confirmó que la demanda de los centros de datos impulsados por IA absorbió la totalidad de la oferta prevista para este año.
Pero esta escasez no se limita a los discos duros mecánicos: el mercado ya venía registrando problemas con la oferta de memorias DRAM y NAND, así como en SSD. La necesidad de entrenar modelos cada vez más complejos exige el almacenamiento de volúmenes masivos de datos.
Western Digital informó que durante el segundo trimestre fiscal 2026, el 89% de sus ingresos provino del negocio cloud, mientras que el segmento clientes aportó apenas un 6% y el consumo un 5%.
Además, entregó 215 exabytes de capacidad, con un fuerte peso de discos de última generación de hasta 32 TB diseñados para aplicaciones de inteligencia artificial. Las cifras dejan claro que la estrategia de la empresa está orientada al mercado corporativo de la nube, donde se concentra la mayor demanda.
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La IA dispara la demanda de almacenamiento e infraestructura
La empresa también adelantó que parte de la producción de 2027 y 2028 ya está comprometida por acuerdos previos, lo que anticipa que la presión sobre el sector seguirá en los próximos años.
Esta demanda extraordinaria se explica por la necesidad de entrenar modelos de inteligencia artificial con volúmenes masivos de datos y, después, mantener infraestructuras capaces de almacenar y servir esa información de manera constante.
En este escenario, la capacidad pesa más que la velocidad, y los grandes centros de datos siguen apostando a los discos duros como soporte indispensable para la expansión de la inteligencia artificial.