En la Argentina, el automóvil sigue siendo mucho más que un medio de transporte. Es una herramienta de trabajo, un facilitador de oportunidades y, para millones de personas, una puerta de acceso a una mejor calidad de vida. En ese contexto, el crédito cumple un rol central: sin financiamiento, el mercado automotor simplemente no funciona.
Hoy el país cuenta con un parque automotor amplio, pero envejecido. Con más de 15 millones de vehículos en circulación y una antigüedad promedio superior a los 14 años, la necesidad de recambio convive con un escenario económico que exige decisiones cada vez más cuidadosas.
En este escenario, el crecimiento del mercado de usados y la paulatina recuperación de los patentamientos de 0 km confirman una tendencia clara: el crédito es el verdadero motor del sector.
El contexto actual plantea un doble desafío:
- Por un lado, ampliar el acceso al crédito para que más personas puedan comprar o renovar su vehículo
- Por el otro, hacerlo de manera responsable, sostenible y segura para todos los actores involucrados
Hoy, cada operación de compra financiada implica múltiples variables de riesgo: capacidad de pago, validación de identidad, historial crediticio, antecedentes del vehículo y prevención de fraudes.
A medida que el mercado crece, también lo hace la necesidad de contar con información precisa, confiable y en tiempo real.
En este escenario, la tecnología y el uso inteligente de los datos dejan de ser un complemento para convertirse en una condición indispensable del negocio.
Uno de los grandes desafíos del sistema financiero argentino es avanzar hacia una inclusión crediticia responsable. Esto implica ir más allá de los modelos tradicionales y utilizar información que permita evaluar mejor a cada persona, entendiendo su comportamiento financiero real y no solo su historial bancario.
Cuando la información se utiliza correctamente, el impacto es virtuoso: más personas acceden al crédito, las entidades reducen el riesgo, y el sistema en su conjunto gana previsibilidad.
La clave está en lograr un equilibrio entre inclusión y prudencia, entre agilidad y control.
El mercado automotor es un claro ejemplo de ecosistema interconectado. Participan bancos, financieras, concesionarias, aseguradoras, organismos públicos y consumidores. Para que este engranaje funcione, la confianza es central.
Contar con información confiable permite:
En este contexto, las soluciones de información crediticia, validación de identidad y análisis de riesgo cumplen un rol silencioso pero fundamental para que el sistema funcione.
El desarrollo del crédito automotor es una de las palancas más potentes para dinamizar la economía, modernizar el parque vehicular y acompañar el crecimiento de las personas y las empresas.
Para lograrlo, será clave seguir fortaleciendo el uso de datos, la innovación tecnológica y la colaboración entre el sector público y privado.
Porque cuando el crédito se construye sobre información sólida, no solo se impulsa el mercado automotor: se impulsa el desarrollo del país.
*Por Gabriel García Mosquera, Gerente General de Equifax Argentina