Nvidia está a punto de cerrar un acuerdo histórico para invertir cerca de u$s20.000 millones en OpenAI, en el marco de la última ronda de financiación de la compañía creadora de ChatGPT. Aunque la operación todavía no fue oficializada, se perfila como la mayor apuesta financiera en la historia del fabricante de chips .
OpenAI busca recaudar hasta u$s100.000 millones, lo que elevaría su valuación a unos u$s830.000 millones. Ambas compañías llevan meses negociando esta inversión, un proceso que estuvo atravesado por idas y vueltas.
En septiembre, The Wall Street Journal se refirió a un plan inicial de u$s100.000 millones que incluía provisión de procesadores para centros de datos. Sin embargo, la operación quedó en suspenso tras objeciones internas y luego el medio The Information mencionó una cifra de u$s30.000 millones.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, intervino para bajar la espuma, negó tensiones con OpenAI y confirmó que la compañía planea una inversión "enorme" en la firma. Luego circularon versiones de que OpenAI no estaría conforme con los últimos chips de Nvidia y que estaría analizando otras alternativas tecnológicas.
Frente a esa versión, Sam Altman salió a respaldar públicamente a su socio: "Nvidia fabrica los mejores chips de IA del mundo" y agregó que OpenAI espera seguir siendo "un cliente gigantesco durante mucho tiempo".
Nvidia es el principal proveedor de chips para inteligencia artificial y centros de datos y su participación en OpenAI reforzaría esa posición, reforzando un vínculo estratégico con uno de los desarrolladores más influyentes de la industria.
Microsoft y Amazon también apuestan en OpenAI
Otros gigantes tecnológicos también se posicionan para asegurar su lugar en el futuro de la inteligencia artificial. Microsoft que ya es socio clave de OpenAI, reforzará su vínculo con la compañía con un aporte de u$s10.000 millones. La integración de los modelos de la startup en productos como Office y Azure muestra que la apuesta es estratégica y de largo plazo.
Y Amazon se sumará como nuevo inversor con un desembolso inicial de u$s10.000 millones, aunque podría duplicar esa cifra según el avance de acuerdos vinculados a su plataforma de nube AWS.
Cada empresa persigue objetivos distintos: Microsoft busca consolidar la IA en su ecosistema de software, Nvidia asegura la demanda de sus chips y Amazon pretende fortalecer la competitividad de AWS frente a Azure.