El gigante estadounidense Intel advirtió que la crisis de la memoria RAM no tendrá una solución rápida y cruzó a Samsung, SK Hynix y Micron, el tridente que controla el negocio.
La compañía explicó que el auge de la inteligencia artificial generativa (Gen AI) disparó la demanda de chips y desbalanceó la oferta global.
Los fabricantes volcaron gran parte de su capacidad a producir memorias HBM, diseñadas para centros de datos, algo que redujo la disponibilidad de DDR5 y LPDDR5X, claves para computadoras y dispositivos móviles.
El resultado fue un encarecimiento constante y un mercado cada vez más tensionado.
Ese escenario consolidó el poder de tres jugadores (Samsung, SK Hynix y Micron) que hoy concentran casi toda la producción mundial de RAM y HBM.
Este oligopolio fija las condiciones de un negocio que ya registró subas de hasta 300% en algunos segmentos, mientras las grandes tecnológicas compran grandes volúmenes para asegurarse stock, lo que agrava la escasez.
La memoria se volvió un bien escaso y caro: Intel enfrenta a Samsung, Hynix y Micron
Frente a esta concentración, Intel decidió pasar a la ofensiva: la empresa buscará diversificar la oferta y reducir la dependencia de estas compañías, con inversiones en nuevas líneas de producción y alianzas estratégicas.
Uno de estos acuerdos es el firmado con SoftBank para desarrollar una alternativa a la memoria HBM basada en chips DRAM apilados. Aunque menos potentes, estos podrían competir en eficiencia y precio.
Micron y TSMC también están ampliando sus plantas para reforzar la producción, mientras Japón intenta recuperar protagonismo en un sector que perdió en los años 80 frente a Corea del Sur. El proyecto conjunto entre Intel y SoftBank apunta a tener prototipos hacia 2030, un movimiento que busca desafiar el dominio surcoreano.
El otro gran actor es NVIDIA, que reclama más memoria y obleas para sostener su liderazgo en GPU. Su CEO, Jensen Huang, se reunió recientemente con fabricantes taiwaneses y surcoreanos para garantizar suministro. La compañía es hoy la principal consumidora de HBM y su demanda acelera la carrera por ampliar capacidad.
La crisis golpea directamente a sectores críticos como la computación en la nube, la inteligencia artificial y el blockchain. Los precios de SSD también se dispararon por la falta de memoria NAND, complicando a fabricantes y usuarios.
Mientras que para quienes buscan armar una PC, el panorama es poco alentador: contar con 32 GB de RAM se transformó en un lujo.