Durante 2025, la Inteligencia Artificial (IA) y la ciberseguridad dominaron la agenda tecnológica. Fue un año de adopción acelerada, pruebas, aprendizajes y, en muchos casos, de avances más rápidos que la capacidad de gobernarlos. Mirando hacia 2026, entramos en una nueva etapa: la de la madurez digital. 

Las empresas están empezando a entender que implementar tecnología por tendencia ya no es suficiente. El desafío que se impone es otro: equilibrar innovación, gobernanza y sostenibilidad, con un impacto real y medible en el negocio. 

En este nuevo escenario, hay aprendizajes recientes que funcionan como base. El primero es claro: la gobernanza debe prevalecer sobre la velocidad. Innovar sin control puede generar más riesgos que beneficios.

El segundo es que la resiliencia digital dejó de ser aspiracional para convertirse en estándar. Hoy, la continuidad operativa es uno de los principales indicadores de madurez tecnológica. Y el tercero es que la sostenibilidad ya no es un tema accesorio: se consolida como un principio estratégico, tanto para reducir el impacto ambiental como para acceder a nuevos mercados y alianzas. 

Desde TIVIT, observamos cinco tendencias que marcarán la pauta empresarial en 2026: 

El futuro de la tecnología no se mide solo por la velocidad del avance, sino por la confianza que es capaz de generar.

Estamos convencidos que 2026 será el año en que la innovación empiece a combinarse, de manera más consistente, con responsabilidad, gobernanza y visión de largo plazo

Las organizaciones que logren ese equilibrio estarán mejor preparadas para liderar la próxima ola de transformación digital.

*Por Leonardo Covalschi, CEO de TIVIT Latam 

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