Google presentó un conjunto de mejoras significativas en las protecciones antirrobo del sistema operativo Android, como respuesta al aumento de los robos de los smartphones y con el objetivo de proteger mejor los datos de los usuarios. 

Estas novedades buscan convertir los dispositivos del sistema operativo rival de iOS en "un objetivo mucho más difícil para los delincuentes", según afirmó la propia compañía en un comunicado oficial.

Estas actualizaciones, disponibles para equipos que ejecutan Android 16 y versiones posteriores, refuerzaron dos pilares clave, la autenticación del usuario y la recuperación del dispositivo en caso de pérdida o hurto.

Más control contra intentos no autorizados

De esta forma, una de las principales novedades es la ampliación de las funciones de bloqueo después de múltiples intentos fallidos de acceso.

Los usuarios pueden, desde la configuración del dispositivo, activar un bloqueo automático que se dispara tras varios intentos de autenticación incorrectos, limitando así las posibilidades de que un atacante pueda adivinar el PIN, patrón o contraseña.

Además, la compañía mejoró la verificación de identidad biométrica, extendiéndola a todas las aplicaciones que utilizan el sistema de reconocimiento integrado, para que incluso si alguien consigue acceder al teléfono, tenga mayores barreras para entrar en contenidos sensibles.

Otra modificación técnica, es que el sistema ahora no contabiliza intentos incorrectos idénticos (por ejemplo, introducir repetidamente la misma clave equivocada) dentro del límite de reintentos, reduciendo la posibilidad de bloquearse por accidente.

Nuevas herramientas de recuperación

En esta línea, por primera vez, los usuarios podrán establecer preguntas de seguridad opcionales para verificar su identidad al usar funciones remotas como el bloqueo o localización del dispositivo desde otro equipo, una medida útil si el móvil se pierde o es robado.

Estas mejoras no se limitan a los últimos dispositivos, sino que también a las funciones de recuperación están disponibles desde Android 10 en adelante, algo que amplía considerablemente el alcance de las medidas para millones de usuarios.

En ciertos países, como Brasil, la firma activó por defecto dos funciones clave, como el bloqueo por detección de robo y el bloqueo remoto.

Estos mecanismos emplean inteligencia a bordo para detectar movimientos bruscos compatibles con un hurto y bloquear automáticamente el teléfono antes de que un ladrón pueda acceder a él.

De esta forma, la empresa reforzó un sistema que ya había integrado herramientas como Theft Detection Lock, Offline Device Lock y Remote Lock en versiones previas, y que ahora se vuelve más completo y robusto frente a ataques reales.

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