Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, es una de las alternativas más buscadas para quienes buscan conectividad rápida y estable en zonas rurales o alejadas de los grandes centros urbanos.
Con precios actualizados para 2026, la propuesta combina kits de instalación accesibles y planes mensuales que apuntan a competir directamente con los proveedores tradicionales de fibra óptica y 4G.
Starlink en la Argentina: cuánto cuesta y cómo instalar el servicio en 2026
En la Argentina, el kit estándar de Starlink, que incluye la antena, el router Wi-Fi y los accesorios necesarios para la instalación, tiene un costo de $374.999 en pago único.
También existe una versión más económica, denominada Kit Mini Personal, que se ofrece a $142.500 y está pensada para usuarios que requieren movilidad o consumos más acotados, con un límite de 50 gigas pero con acceso ilimitado en determinadas condiciones.
En cuanto a los planes mensuales, Starlink ofrece dos modalidades principales:
- Residencial Lite, con un costo de $38.000 por mes, está pensado para hogares que no requieren máxima velocidad y aceptan cierta limitación en horas de alta demanda
- Residencial estándar cuesta $56.100 mensuales y garantiza mayor estabilidad y velocidad, con datos ilimitados y un tiempo de actividad superior a 99,9%
Ambos incluyen una prueba gratuita de 30 días y la posibilidad de pausar el servicio en cualquier momento que los usuarios deseen.
La instalación del servicio es sencilla y se realiza bajo el concepto "plug & play": El kit viene preparado para que el usuario pueda montar la antena en su hogar, conectarla al router y comenzar a navegar en cuestión de minutos.
La antena está diseñada para resistir condiciones climáticas adversas y se ajusta automáticamente para captar la señal de los satélites de órbita baja que conforman la red de Starlink.
En caso de necesitar asistencia, la empresa ofrece soporte técnico remoto y guías detalladas para optimizar la ubicación del dispositivo.
La estrategia de la compañía de Elon Musk es ampliar su base de clientes en la Argentina, donde la demanda por conectividad de calidad crece en paralelo a las dificultades de infraestructura en muchas regiones.