Las ambiciones espaciales de Jeff Bezos sumaron un nuevo capítulo con la presentación de TeraWave, la red satelital de Blue Origin que busca redefinir la conectividad global mediante una constelación de más de 500 satélites avanzados.

El proyecto se diferencia de otras propuestas al prometer velocidades de transmisión de hasta 6 terabits por segundo, apoyándose en una arquitectura técnica compleja orientada exclusivamente a cubrir demandas empresariales y gubernamentales.

Blue Origin se distancia del modelo masivo de internet satelital y plantea una infraestructura diseñada para operaciones estratégicas, priorizando capacidad, resiliencia y seguridad en escenarios donde la conectividad terrestre resulta limitada o inexistente.

TeraWave, una red pensada para usos críticos

TeraWave no apunta al consumidor final ni al mercado residencial, sino que fue concebida desde su origen para cubrir necesidades de conectividad corporativa y estatal en entornos donde las redes tradicionales no alcanzan estándares adecuados.

Según detalló Blue Origin, la constelación completa estará integrada por 5.408 satélites interconectados ópticamente, con 5.280 unidades operando en órbita terrestre baja y otros 128 posicionados en órbita terrestre media.

Esta combinación de órbitas permite maximizar simultáneamente cobertura, redundancia y capacidad de transferencia, aprovechando las ventajas de cada nivel orbital para distribuir tráfico de datos a escala planetaria.

La red fue diseñada para ofrecer velocidades simétricas de hasta 6 terabits por segundo en cualquier ubicación del planeta, superando ampliamente los valores habituales incluso dentro del segmento empresarial más avanzado.

Mientras que soluciones comparables apenas alcanzan 1 Gbps de descarga y cerca de 400 Mbps de subida, TeraWave se posiciona varios órdenes de magnitud por encima, marcando una diferencia estructural en rendimiento.

Los clientes corporativos podrán acceder a enlaces de hasta 144 Gbps mediante conexiones Q/V-band desde satélites LEO, mientras que los enlaces ópticos MEO permitirán alcanzar la capacidad máxima anunciada por la compañía.

Un modelo distinto al de Starlink y al mercado masivo

La comparación con Starlink resulta inevitable, dado que el servicio de SpaceX, liderado por Elon Musk, domina actualmente el mercado del internet satelital con más de 9 millones de usuarios y una constelación superior a 9.000 satélites activos.

Sin embargo, a diferencia del enfoque híbrido de Starlink, que atiende tanto a hogares rurales como a empresas, flotas, fuerzas armadas y gobiernos, TeraWave se dirige exclusivamente a un segmento reducido y altamente especializado.

Dave Limp, director ejecutivo de Blue Origin, explicó que el sistema está "diseñado específicamente para clientes empresariales", como grandes corporaciones, centros de datos y agencias estatales que dependen de conectividad continua para operaciones críticas.

La compañía estima que su red podría atender a unos 100.000 clientes en todo el mundo, una cifra modesta en volumen, pero con requerimientos técnicos, presupuestarios y regulatorios muy superiores al promedio del mercado.

Blue Origin sostiene que la propia naturaleza satelital de TeraWave añade una capa adicional de seguridad, al dificultar sabotajes físicos, cortes deliberados o interrupciones accidentales que sí afectan con frecuencia a las redes de fibra óptica.

Otra ventaja clave frente a soluciones terrestres y satelitales existentes es la rapidez de despliegue, ya que las terminales empresariales pueden instalarse prácticamente en cualquier punto del planeta y entrar en operación inmediata.

Esto convierte a TeraWave en una opción atractiva para regiones aisladas, infraestructuras críticas, operaciones industriales remotas o contextos geopolíticos donde la conectividad terrestre resulta inviable, insegura o directamente inexistente.

Un mercado competitivo y cada vez más saturado

El lanzamiento de TeraWave ocurre en un contexto de fuerte competencia dentro del mercado de internet satelital, impulsado por la creciente demanda de conectividad global de alta capacidad.

Starlink, el proyecto de SpaceX liderado por Elon Musk, fue pionero en este segmento al ofrecer banda ancha satelital a hogares, empresas, flotas de transporte y gobiernos mediante una constelación superior a 9.000 satélites.

Actualmente, Starlink cuenta con cerca de nueve millones de clientes y adopta un enfoque generalista, muy diferente al posicionamiento selectivo y corporativo que plantea la red desarrollada por Blue Origin.

Sin embargo, SpaceX no es el único competidor relevante, ya que Amazon también avanza con su propia constelación satelital, denominada Leo, anteriormente conocida como Project Kuiper.

Este proyecto prevé el despliegue de 3.236 satélites y apunta tanto a empresas como a usuarios particulares, compitiendo de manera directa con Starlink en el mercado masivo de conectividad satelital.

A este escenario se suma la aparición de iniciativas similares impulsadas por empresas chinas, que desarrollan constelaciones propias apoyadas en cohetes reutilizables de bajo costo, intensificando la competencia global del sector.

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