Tres exempleados de Google crearon Sparkli, una aplicación educativa que utiliza IA generativa para ofrecer experiencias de aprendizaje interactivas y personalizadas para niños.
A través de esa iniciativa, la startup busca dejar atrás los formatos tradicionales basados solo en texto o audio, que son poco atractivos para los más chicos.
El contenido combina videos, audios, imágenes, juegos y cuestionarios, y suma aventuras interactivas en las que el niño decide cómo avanzar.
El enfoque elimina la lógica de respuestas correctas o incorrectas y promueve el aprendizaje a través de la exploración.
Toda la experiencia se genera en tiempo real gracias a la inteligencia artificial
Según Poojary, Sparkli puede crear un recorrido educativo completo en menos de dos minutos desde que el niño hace una pregunta, y el equipo trabaja para reducir aún más ese tiempo.
Sparkli: Seguridad, enfoque pedagógico y pruebas en escuelas
Uno de los desafíos centrales de las aplicaciones educativas con IA es la seguridad.
Frente a los cuestionamientos que enfrentan otras plataformas, Sparkli decidió bloquear por completo los distintos tipos de contenidos sensibles.
Además, ante consultas delicadas relacionadas con autolesiones, la app fomenta la inteligencia emocional y recomienda conversar con adultos responsables.
Para asegurar un enfoque pedagógico certero, los fundadores incorporaron desde el inicio a un doctor en ciencias de la educación y a una docente.
El objetivo es diseñar contenidos alineados con criterios educativos y adaptados a distintas edades.
Actualmente, Sparkli se prueba en una red escolar con más de 100.000 estudiantes y ya fue utilizada en más de 20 escuelas durante el último año.
La aplicación también ofrece un panel para docentes, que permite seguir el progreso de los alumnos y asignar tareas.