Telegram dejó de ser una simple aplicación de mensajería y rival de WhatsApp para transformarse en un sistema operativo paralelo. Tras el éxito de las bibliotecas digitales ocultas, los usuarios han descubierto un nuevo ecosistema de "bots" que permiten acceder a servicios que suelen ser pagos.

Desde versiones liberadas de ChatGPT-4 hasta herramientas que descargan videos de cualquier red social sin marca de agua, la plataforma de Pável Dúrov desafía nuevamente los límites de la propiedad intelectual.

La clave de este tráfico reside en la "navaja suiza" digital. Hoy, un usuario puede enviar un link de una canción de Spotify a un bot y recibir el archivo MP3 en segundos, o pedirle a un asistente de IA que resuma un PDF complejo sin pagar la suscripción Plus.

En 2026, estos canales se han profesionalizado, ofreciendo interfaces cada vez más rápidas y difíciles de rastrear para las tiendas oficiales.

Los 3 tipos de bots que dominan el tráfico hoy

Para que tu dinero no se escape en micro-suscripciones, los usuarios están recurriendo a tres categorías específicas que hoy son tendencia en los foros de tecnología:

Seguridad: el riesgo de lo gratuito

A pesar de su utilidad, los expertos en ciberseguridad advierten sobre el "costo oculto" de este tipo de conetenidos. 

Muchos de estos bots solicitan permisos que pueden comprometer la privacidad del usuario, como el acceso al número de teléfono o a la lista de contactos.

La recomendación para 2026 es clara: utilizar estas herramientas en "Modo Incógnito" y nunca compartir información sensible, claves o datos bancarios con un bot, por más eficiente que parezca.

Los más buscados de la semana

Te puede interesar