Faltantes de stock, productos vencidos y promociones mal señalizadas. Este escenario, que genera pérdidas millonarias y frustración en los consumidores, es el que la startup argentina Kigüi se propuso erradicar.
Con el lanzamiento de su nuevo "copiloto" de inteligencia artificial (IA), la firma que opera desde 2022 busca transformar el caos operativo de los supermercados en una gestión eficiente y predictiva.
A diferencia de sus inicios, donde el foco estaba puesto únicamente en detectar productos próximos a vencer para el consumidor final, Kigüi evolucionó hacia una solución integral para el punto de venta.
Hoy, su tecnología permite a cadenas de todos los tamaños tomar decisiones basadas en datos sobre precios, exhibiciones y gestión de inventario, reduciendo drásticamente las pérdidas por mala administración.
"La inteligencia artificial nos permite convertirnos en un verdadero copiloto del negocio, que ordena la operación diaria y libera tiempo para pensar estratégicamente", explica Mauricio Kremer, CEO y cofundador de la compañía.
La herramienta analiza imágenes de góndola y comportamiento de consumo para anticipar problemas antes de que afecten la rentabilidad.
De Argentina a la región: tecnología accesible
Kigüi ya pisa fuerte en Argentina, Perú, Paraguay y Uruguay, trabajando con gigantes como Cencosud y Tienda Inglesa, pero también con cadenas regionales como Cordiez (Córdoba) o La Ilusión (Bahía Blanca).
Gracias a una alianza estratégica con Fiserv, su tecnología está integrada en más de 250.000 terminales Clover, democratizando el acceso a herramientas que antes eran exclusivas de colosos como Walmart.
Con una inversión recaudada de u$s1,5 millones de fondos como Newtopia y Amazon, la startup demuestra que la IA en el retail no es solo para optimizar la cadena de suministro, sino para mejorar la experiencia de compra diaria.
En 2026, la diferencia entre un supermercado rentable y uno que pierde margen está en la capacidad de anticiparse al error humano mediante algoritmos.