La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos autorizó a SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, a desplegar una nueva flota de miles de satélites Starlink, con el fin de consolidar el proyecto de internet satelital más ambicioso del mundo.
La aprobación, emitida el 9 de enero de 2026, permite a la compañía de Elon Musk lanzar 7.500 satélites adicionales de segunda generación, que se sumarán a los ya operativos y llevarán la constelación total a unas 15.000 unidades en órbita baja terrestre.
SpaceX lanza 7.500 nuevos satélites Starlink a la órbita por pedido de EEUU
Los satélites Starlink de segunda generación están diseñados para ofrecer mayor velocidad, menor latencia y mejor capacidad de conexión móvil, incluso en zonas rurales o remotas donde la infraestructura terrestre es limitada.
La FCC destacó que la autorización incluye excepciones a requisitos previos que restringían la superposición de cobertura, lo que permitirá ampliar el alcance y mejorar el rendimiento del servicio.
El proyecto Starlink ya cuenta con más de 2,5 millones de usuarios en todo el mundo y se volvió una herramienta clave para garantizar conectividad en regiones afectadas por desastres naturales o conflictos.
Con esta nueva autorización, SpaceX busca consolidar su posición como proveedor global de internet satelital y competir directamente con iniciativas similares de Amazon (Proyecto Kuiper) y OneWeb.
El comisionado de la FCC, Brendan Carr, señaló que la medida refleja el compromiso del gobierno de Donald Trump con la restauración del liderazgo tecnológico de Estados Unidos en el espacio.
Algunos criticaron la decisión por los posibles riesgos de la saturación orbital y el aumento de desechos espaciales, mientras que astrónomos manifestaron preocupación por el impacto en la observación del cielo nocturno.
La empresa reiteró que sus satélites cuentan con sistemas de desorbitado automático para minimizar estos riesgos y que trabaja en coordinación con organismos internacionales para garantizar la seguridad espacial.