El 2025 marcó un punto de inflexión histórico para el aprendizaje corporativo, ya que fue el año en el que el aprendizaje y la transformación finalmente convergieron. Por primera vez, las empresas dejaron de tratar el aprendizaje, el talento y la tecnología como temas separados. Se han convertido en una agenda compartida.

En 2025, la inteligencia artificial (IA) pasó decisivamente de la fase piloto a la producción. Las organizaciones automatizaron la creación de contenido, el desarrollo personalizado e incorporaron el aprendizaje en el flujo de trabajo diario.

Las habilidades también pasaron de proyectos de taxonomía a herramientas prácticas que impulsan la contratación, la movilidad y la planificación de la fuerza laboral.

Y, en un cambio sin precedentes, los líderes de RR. HH., TI, aprendizaje y desarrollo, y negocios se alinearon en torno a una estrategia de transformación unificada, impulsada por el impulso de la IA y la percepción de que ningún equipo por sí solo podría actuar con la suficiente rapidez.

Incluso el microaprendizaje experimentó un renacimiento, pasando de ser "contenido consumible" a convertirse en un mecanismo estratégico para seguir el ritmo de los rápidos cambios en las funciones de primera línea, técnicas y de liderazgo.

La pregunta pasó de ser ‘¿Debemos hacerlo?’ a ‘¿Con qué rapidez podemos hacerlo?’, y esa rapidez definirá el año 2026.

De cara al futuro, prevé la llegada de la IA agénica a los sistemas de aprendizaje, donde la IA no solo crea contenido, sino que también actúa: inscribiendo equipos, organizando flujos de trabajo y asignando habilidades para el trabajo real.

Las empresas también comenzarán a medir su propia transformación, exigiendo pruebas de que las inversiones en IA, aprendizaje y capacitación se traduzcan en resultados de rendimiento.

Y, en un gran cambio, el lado humano de la transformación –preparación para el cambio, resiliencia, liderazgo– finalmente se convertirá en una partida presupuestaria.

Otra tendencia destacada: el aprendizaje y las operaciones convergerán. El aprendizaje no quedará al margen del trabajo. Se incorporará directamente a las herramientas de productividad:

¿Su predicción más sorprendente? La mayor brecha de habilidades en 2026 no será la capacidad, sino la confianza. La IA ampliará drásticamente lo que las personas pueden hacer.

Pero muchas no creerán que son capaces. Las empresas que llenen esa brecha de confianza mediante el coaching, el microaprendizaje y la práctica real obtendrán un rendimiento superior al de todas las demás

Las principales lecciones aprendidas en 2025 fueron: el cambio ocurre más rápido que las personas, a menos que se invierta en ellas; las habilidades se convirtieron en la moneda de cambio de las empresas modernas; la IA está mejorando, y no sustituyendo, a los equipos de aprendizaje; y la simplicidad siempre supera a la proliferación de soluciones.

En última instancia, la transformación es una historia humana. La tecnología puede desencadenarla, pero son las personas las que hacen que el cambio sea real.

Estas son las cinco principales predicciones para 2026:

*Por David Blake, CEO y cofundador de Degreed

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