Neuralink, la compañía fundada por Elon Musk, anunció que este 2026 iniciará la producción masiva de sus chips cerebrales, un paso decisivo para llevar la tecnología de interfaz cerebro-computadora a escala industrial.
El proyecto, que Musk impulsa desde 2016, busca crear un canal directo de comunicación entre el cerebro humano y las computadoras.
Tras años de pruebas experimentales y la aprobación de la FDA en 2023 para ensayos clínicos en humanos, la empresa se prepara ahora para fabricar sus dispositivos en gran volumen y automatizar los procedimientos quirúrgicos.
Neuralink fabricará en masa chips cerebrales en 2026: el plan de Elon Musk
Según el propio Musk, el objetivo es que las intervenciones sean más rápidas, seguras y accesibles, gracias al uso de robots especializados capaces de implantar los chips con precisión milimétrica.
La ambición de Neuralink es clara: ofrecer soluciones a personas con lesiones neurológicas graves, como pacientes con parálisis o daños en la médula espinal, que podrían recuperar funciones motoras mediante la conexión directa entre el cerebro y dispositivos externos.
En 2024, la compañía mostró al primer paciente con un implante moviendo piezas de ajedrez con la mente, un hecho que marcó el inicio de la transición de la teoría a la práctica.
El empresario sostiene que los chips cerebrales permitirán mejorar la calidad de vida de millones de personas. La idea de que un dispositivo pueda registrar y transmitir señales cerebrales plantea interrogantes sobre el control y la protección de la información más íntima del ser humano.
Desde Neuralink remarcan que sus implantes están diseñados para atravesar la duramadre, la membrana que recubre el cerebro, sin necesidad de retirarla, lo que reduce riesgos quirúrgicos y facilita la integración del dispositivo.
Además, la firma trabaja en un procedimiento prácticamente automatizado al 100%, que busca minimizar la intervención humana y aumentar la precisión, un factor clave para escalar la producción y democratizar el acceso a la tecnología.
El anuncio llega en un momento en que la competencia en el campo de las interfaces cerebro-computadora se intensifica. Empresas como Synchron y Blackrock Neurotech también avanzan en desarrollos similares, aunque Neuralink se destaca por la magnitud de sus recursos y la visibilidad que le otorga la figura de Musk.