Hoy el comercio electrónico ocupa un lugar estratégico en las compañías: ya no es un canal complementario, sino parte del corazón del negocio.
En América Latina, hablamos de más de 300 millones de compradores digitales y un crecimiento sostenido que supera el 15% hacia 2027.
En Argentina, el canal online ya representa el 18% de las ventas totales, según CACE. Este contexto no solo confirma la madurez del ecosistema, sino que plantea un desafío: ¿cómo evolucionar cuando la velocidad del cambio supera cualquier previsión?
Desde mi experiencia en VTEX, veo tres tendencias que marcan el rumbo:
- Arquitectura composable
- Automatización con inteligencia de datos
- Omnicanalidad total
No son conceptos aislados; son respuestas concretas a la necesidad de flexibilidad, eficiencia y experiencia sin fricciones.
Composable: la arquitectura que rompe el molde
Hace unos años, elegir una plataforma era casi una decisión definitiva. Hoy, esa lógica quedó atrás. El negocio digital exige agilidad, y eso implica salir de arquitecturas monolíticas para adoptar un modelo composable.
¿Qué significa? Poder desacoplar componentes y elegir lo mejor de cada mundo: pasarelas de pago, CMS, promociones, todo integrado en una misma solución, pero sin depender de una única tecnología.
Esta flexibilidad permite que, cuando el negocio cambia, no sea necesario migrar todo el ecosistema. Lo vemos en casos como 47 Street, que integró tiendas físicas y fuerza de venta en una estrategia omnicanal, o DIA, que adaptó su modelo para franquicias.
También en TOKIN, de Arcor, que evolucionó hacia un B2B con marketplace incorporado, sumando sellers sin inversiones desproporcionadas. Composable no es sólo tecnología: es la base para que el negocio crezca sin fricciones.
Automatización e inteligencia de datos
La automatización se consolidó como una herramienta clave para sostener la operación y escalar con eficiencia. En eCommerce, hay procesos que consumen tiempo y recursos: gestión de catálogo, descripciones, logística inversa. Aquí entra la inteligencia artificial, no para reemplazar equipos, sino para liberarlos de tareas repetitivas y permitirles enfocarse en estrategia.
Hoy, la IA ayuda a personalizar la oferta, anticipar comportamientos y optimizar operaciones. Desde la detección de abandono de carrito hasta la generación automática de
contenido, cada avance apunta a mejorar la experiencia y reducir costos. En VTEX, vemos cómo estas herramientas transforman la dinámica interna: menos horas en tareas operativas, más foco en decisiones que impactan el negocio. La eficiencia no es un objetivo abstracto; es lo que permite crecer en un mercado cada vez más competitivo.
Omnicanalidad total
La omnicanalidad ya no es un diferencial: es el estándar. El cliente espera interactuar con la marca sin notar dónde empieza el canal físico y dónde termina el digital.
Para lograrlo, las empresas necesitan integrar inventarios, pedidos y logística en una única plataforma. No se trata solo de vender online, sino de ofrecer una experiencia coherente en todos los puntos de contacto.
Lograr esa experiencia sin fricciones no depende solo de la tecnología, sino del modo en que se aborda el proyecto. Cuando una empresa nos contacta para mejorar la productividad, unificar procesos o integrar canales, el primer paso es entender su negocio y sus objetivos.
El futuro del comercio electrónico no se define por una sola tendencia, sino por la convergencia de todas. Composable, automatización e inteligencia de datos, y omnicanalidad total son más que conceptos: son la hoja de ruta para quienes quieren liderar.
No hablamos de modas, sino de capacidades que permiten adaptarse a un entorno cambiante y, sobre todo, poner al cliente en el centro.
Creo que el desafío no es tecnológico, sino estratégico: entender hacia dónde queremos ir y construir un ecosistema que acompañe esa visión. Las empresas que lo hagan no solo sobrevivirán; estarán listas para crecer en un mercado donde la innovación dejó de ser opcional.
*Por Lucas Ganly, VP of Sales de VTEX.