Mientras gran parte del mundo profesional observa con recelo cómo la Inteligencia Artificial (IA) amenaza con automatizar tareas de oficina, redacción y programación, Jensen Huang, el carismático CEO de Nvidia, acaba de lanzar un pronóstico inesperado. Para el líder de la compañía que fabrica los chips que dan vida a esta revolución, la próxima generación de millonarios no vendrá del código, sino de los oficios manuales.

"La próxima generación de millonarios serán fontaneros, plomeros o electricistas", aseguró Huang en una de sus últimas conferencias. Su lógica es implacable: la IA necesita un hogar físico, y ese hogar son los centros de datos, estructuras gigantescas que requieren una fuerza laboral humana y calificada que las máquinas no pueden reemplazar.

El auge de la "Infraestructura Física"

La IA generativa no vive en una nube etérea; depende de miles de servidores que consumen energía y generan calor de forma masiva. Según Huang, el crecimiento explosivo de estos centros obligará a duplicar anualmente la fuerza laboral en áreas de:

"ChatGPT no puede arreglar un cable"

Con su habitual estilo directo y algo de humor, Huang marcó la diferencia entre el conocimiento digital y la ejecución física.

"El ChatGPT no puede reparar una cañería rota o un cable pelado, y eso hay que tenerlo muy claro", bromeó ante su audiencia.

Según la reflexión del CEO, estos empleos manuales calificados experimentarán un fenómeno único:

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