La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cotidiana tanto para el trabajo como para los estudios en Latinoamérica. Sin embargo, su uso no siempre está acompañado de prácticas seguras, según una encuesta regional realizada por ESET Latinoamérica a más de 1.000 usuarios de 18 países.

Uno de los principales hallazgos es que el 80% de los encuestados utiliza IA: el 45% lo hace con frecuencia y el 35% ocasionalmente. Aun así, el 55% reconoció que no chequea siempre la información que recibe: el 39% lo hace solo a veces y el 14% nunca.

"Si bien los modelos de IA pueden entregar información certera, no están exentos de generar respuestas incorrectas o sesgadas. Por eso, siempre es aconsejable contrastar lo obtenido con fuentes oficiales, especialmente en temas sensibles como finanzas, salud o cuestiones legales", advierte Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.

Riesgos y malas prácticas

El informe también muestra que 4 de cada 10 usuarios comparten información personal o laboral con la IA (17% siempre y 25% a veces), mientras que casi el 60% nunca lee las políticas de privacidad. Apenas la mitad de los participantes indicó tomar medidas concretas para proteger sus datos.

En este sentido, Gutiérrez Amaya recuerda que no es recomendable ingresar contraseñas, datos bancarios o información sensible en chats de IA, ya que estos sistemas pueden procesar y almacenar esos datos, aumentando el riesgo de exposición en el futuro.

Otro punto de alerta es la vulnerabilidad de los modelos a ataques como el prompt injection, en los que un ciberatacante introduce instrucciones engañosas para manipular respuestas y difundir información falsa.

Preocupaciones sobre el futuro de la IA

A pesar de los riesgos, la encuesta refleja que la IA es vista de manera positiva por el 80% de los encuestados. Sin embargo, un 43% cree que será útil en los próximos años, aunque con riesgos asociados.

Las principales preocupaciones son:

Sobre las estafas, ESET alerta que la IA generativa se ha convertido en una aliada del cibercrimen. "Aumentó el número de correos de phishing, dado que la IA permite crear contenidos cada vez más convincentes. También se perfeccionaron los fraudes por audio: hoy bastan unos segundos de voz para recrear algo peligrosamente real", señala el investigador.

En cuanto a los deepfakes, ESET cita un estudio del MIT que demuestra que las noticias falsas tienen un 70% más de probabilidades de ser compartidas que las verdaderas. Los ciberdelincuentes aprovechan esa dinámica para crear sitios web falsos que simulan ser medios legítimos y redirigen a páginas maliciosas.

Respecto a la privacidad, desde la compañía remarcan la importancia de revisar periódicamente configuraciones y políticas de las aplicaciones de IA, para conocer qué datos recopilan, si los comparten con terceros y con qué fines.

El desafío pendiente

"El análisis de la encuesta confirma que, aunque la IA tiene una gran adopción en la región, aún queda mucho camino por recorrer en cuanto a hábitos responsables. La falta de chequeo de la información, el descuido en el manejo de datos sensibles y el desinterés en las políticas de privacidad son señales de alarma. La solución no es dejar de usar la herramienta, sino hacerlo de manera crítica y segura", concluye Gutiérrez Amaya.

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