Maarten Sierhuis llegó a Nissan hace unos meses después de haber estado durante 13 años en la NASA. Su desembarco fue para ser parte del desarrollo de los vehículos autónomos, un trabajo que realiza desde sus oficinas de Sillicon Valley.
Dueño de una personalidad muy particular, que combina la calma en el modo de hablar con la pasión por la investigación, Shierhuis se sentó en un mano a mano con iProUp para contar cómo es su tarea en la automotriz después de tantos años dedicadas a la investigación del espacio.
- ¿Fue fácil insertarse en una automotriz después de estar años en la NASA? "No lo se, quizás nunca me inserté", fue su primera respuesta en medio de risas.
- ¿Extraña la NASA?
- Si, pero los trabajos siguen relacionados y hay una interacción de conocimientos muy importante, respondió.
Así arrancó la charla que tenía como objetivo develar qué tecnologías tendrán los vehículos del futuro, cuánto falta para que se hagan realidad y en que instancia está Nissan.
La meta es lograr la autonomía total de los autos, camino que está en etapa de grandes avances. Lo cierto es que muchas marcas ya tienen la forma de hacerlo, pero lo que falta es la regulación para su funcionamiento: Quién se hará cargo si hay accidentes, cómo mejorar la seguridad, y cómo hacer para que a la gente le interesen estos autos son algunas de las cuestiones.
Mientras tanto las automotrices avanzan, y en el caso de Nissan consideran que este momento es clave para definir todos los detalles antes de que los verdaderos modelos que se conducen solos sean realidad, lo que ocurrirá en un plazo no menor a 10 años.
Pasos claves
Las tareas de investigación de la japonesa van en todos los sentidos, y la integración de Shierhuis ha sido fundamental.
"Cuando Nissan me llamó y empezó hablar de los vehículos autónomos sentí que era una buena oportunidad de cambio, pero había que hacerlo de la forma correcta", dijo.
"Entonces pensé que se puede incorporar la estrategia que usa la NASA cuando va al espacio, que es entender cómo la gente va a trabajar en equipo y desarrollar sistemas que no existen hoy. Eso es lo que tenemos que hacer en la automotriz", agregó.
A partir de esa instancia, y teniendo en cuenta los conocimientos y el intercambio que existe entre expertos, se empezó a diseñar la hoja de ruta de Nissan para que la tecnología autónoma entre a la sociedad.
Uno de los primeros pasos es tener el vehículo eléctrico. Sin estos modelos pensar en un desplazamiento sin conductor es imposible, aseguran en Nissan. Y la marca cuenta con el Leaf, el auto más vendido del mundo. "La única razón de tener autónomos es que sea con baterías, sin cambios, para que todo se haga solo. El eléctrico es la plataforma perfecta para poner la tecnología".
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Luego empiezan a desarrollarse todos los sistemas que permiten su funcionamiento.
El primero tiene que ver con sistemas que permiten manejar en las autopistas, a partir de la lectura que realizan los sensores de las marcaciones que existen en las mismas.
El segundo paso fue permitir que los autos cambien de carril, pasando al vehículo que está delante.
El tercer paso, en el cual se está trabajando actualmente, tiene que ver con un sistema que no solamente se pueda usar en rutas, cuando las guías de los carriles sirven de indicadores, sino que también se puedan usar en ciudad, en zonas con mucho tráfico.
"El trabajo en zonas urbanas es el más delicado, ya que se deben tomar decisiones sobre la trayectoria. Por ejemplo si hay dos vehículos en una intersección hay que entender quien puede actuar primero. Llamamos a esto condición similar a los humanos. Es importante pensar como interactuar con otro conductor, como nos comunicamos con el otro vehículo. Son temas de investigación en los que estamos trabajando, con lo cual desarrollaremos un sistema socialmente aceptable", agregó el científico.
Otro tema importante es entender lo que sucede afuera del auto, cómo este entiende a la gente que camina en la calle.
Por último, el desafío es pasar al último nivel, que es el de vehículos verdaderamente autónomos, que pueden ser desde taxis hasta robots, como cualquier otro modelo que no necesite conductor.
"Lo que estamos haciendo es ver como el vehículo autónomo y los humanos nos comunicamos, y para ello hay diferentes formas de hacerlo", explicó el científico.
Monitoreo, supervisión, coordinación, cooperación y colaboración. Así son las formas en que estos robots interactúan con los humanos. Mientras sucede eso hay cámaras y sensores en los autos que sirven de guía.
Pero para Shierhuis, en esta instancia aparece un tema fundamental que es ir otro paso más allá, y entender que en el desarrollo también puede existir algún tipo de control de un humano detrás de todo el funcionamiento.
"En la NASA siempre nos fijábamos como operaban los robots en Marte. La diferencia es que la comunicación no es en tiempo real, y en el caso de los autos si tiene que ser en tiempo real. Entonces, para entender lo que pasaba en otro planeta sin estar ahí, se introduce la posibilidad de contar con un controlador, que es como el controlador aéreo de los aviones", explicó.
"Siempre me pregunté porque tiene que existir un sistema autónomo sin intervención humana, y para mi es inútil. Se necesita un funcionamiento holístico entre la nube, los autos y los humanos para que todo funcione", aseguró.
"A esto se suma la inteligencia artificial. "Es importante hablar de controladores o supervisores remotos. Tenemos que ser pragmáticos. Cuando manejamos sabemos como reaccionar. Cómo sabe un autónomo. Es difícil de resolver por la autonomía pura", agregó.
Cuándo llegarán estos vehículos
Más allá de la investigación y los avances, los plazos para que todo se haga realidad son difíciles de estimar, pero llevará 10 años promedio porque tiene que ver con un desarrollo paralelo para que todo funcione correctamente.
También depende de la reacción de las personas a estos servicios, y del costo que se tendrán que pagar.
Además, cada región tendrá sus características. "En 10 o 15 años podremos ver vehículos de este tipo en China, EE.UU o Japón, que serán las primeras regiones. En la Argentina depende de la normativa y el precio", consideró Sierhuis.
En cuanto al modelo definitivo de producción, dependerá de cada marca y estrategia. "Hay que ver cómo se define. Puede ser que el auto se identifique como autónomo con una luz, para que sepan que no tiene conductor. Son aspectos por terminar de confirmar", agregó
Por último, cuál será el modelo ideal, también depende de cada marca. "Yo puedo decir que es perfecto si logro un auto que no tenga accidentes. La seguridad es lo primero, pero también que a la gente le guste, sino nadie va a comprarlo. Convencer a los humanos es lo más difícil", finalizó.