Las encuestas son una forma que tienen las empresas de saber sobre un tema específico, como qué más se busca por internet, pero también sirven de relacionamiento entre ellas y los clientes, midiendo índices de fidelización, o saber que cambios en sus productos o servicios quiere la gente.

Eso permite un diálogo entre ambas partes de la ecuación, que tiene como objetivo mejorar las experiencias de compra o adquisición de servicios.

Lograr esto es la clave de un proyecto que comenzó en la facultad y luego llevó a cuatro amigos a formar su modelo de negocios, que planifica facturar para este año u$s50.000

"Somos cuatro fundadores, de los cuales tres estudiamos juntos administración de empresas en la Universidad Católica y el cuarto era amigo de uno de ellos", contó Constanza Rodríguez, una de las fundadoras de DeArriba!, una startup que realiza estudios y encuestas sobre las preferencias de los clientes y a cambio ofrece a los usuarios beneficios por responder algunas preguntas.

La aplicación se lanzó a principios de 2017 con la idea de "digitalizar las investigaciones de mercado". "En general, se ve a las encuestas como algo tedioso. Entonces, pensamos en digitalizarlo y dar beneficios a los usuarios por hacerlo", explicó Rodríguez.

Los creadores de la startup son Santiago Fontan, José Salvadores, Santiago Abella y Constanza Rodríguez.

Para poner en funcionamiento el proyecto, el equipo se dividió en cuatro áreas específicas: producto y clientes, la parte contable y legal, relaciones con socios estratégicos y soporte técnico, para lo que se asociaron con una consultora de software.

Para el desarrollo y diseño de la aplicación, se requirió de una inversión inicial de u$s20.000. Además, el proyecto resultó ganador del premio Potenciate PyMEs, un concurso organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Para 2019, el plan es sumar mayores compañías a la aplicación y alcanzar ganancias por u$s50.000.

"Nuestros socios proveen beneficios y descuentos a la comunidad de usuarios. A través de De Arriba! las marcas obtienen exposición y atraen nuevos consumidores".

"Luego, utilizamos un código único para identificar y hacer seguimiento de redención de cupones", explicaron en la empresa. Así funciona el puente entre las firmas, los clientes y la startup, que actualmente cuenta con 10 clientes, 5000 usuarios activos y 100 beneficios asociados.

El nombre fue pensado con la intención de atraer a los clientes a través del acceso a promociones o descuentos gratuitos. La misma lógica se utilizó para el logo de la marca. "El nombre fue pensado en el ahorro. Y el logo es un chanchito con anteojos, que simboliza esa reserva", concluyeron en la compañía para La Nación.

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