Uber Eats, que anunció hace apenas unos días su llegada a Ramos Mejía y Haedo, confirmó que expandirá su sistema de envíos a domicilio a Vicente López, San Isidro, Tres de Febrero y San Martín.
De esta manera, la compañía busca consolidar sus operaciones en el país sin tocar, al menos por ahora, la Ciudad de Buenos Aires. En un mercado en el que su servicio de transporte aún se encuentra en conflicto con los taxistas porteños, la estrategia parece apuntar a crecer en la periferia de la Capital Federal.
Por otro lado, en un mercado cada vez más atomizado por Rappi y Glovo, Uber Eats puede encontrar un espacio de crecimiento en donde sus competidores, por ahora, no tienen una fuerte presencia.
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En un comunicado, Marcelo Fagalde, responsable de Desarrollo de Negocios de la app para Argentina y Uruguay, subrayó que "la variedad en la selección de restaurantes y platos, la personalización del pedido y la confiabilidad de nuestra tecnología son elementos clave que combina Uber Eats, todo para ofrecer cada día la mejor experiencia".
La aplicación, que funciona en 350 ciudades de todo el mundo, muestra en tiempo real el estado del pedido y tiene un chat directo con el socio repartidor, a la vez que permite calificar de manera diferenciada al restaurante, a cada comida o bebida y al socio repartidor.
También es posible, a través de la aplicación, personalizar el pedido, agregar y quitar ingredientes, filtrar restaurantes y platos de acuerdo con el presupuesto o requerimientos específicos, y programar los pedidos para un lugar y hora determinados.