La seguridad y la modernización en la Ciudad de Buenos Aires son dos de los tópicos calientes que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta encaró durante su gestión. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, esta transformación parece acentuarse en la capital porteña.
En esta sintonía, los responsables ciudad habían deslizado hace algunos meses que empezarían a implementar un sistema de cámaras con reconocimiento facial en las estaciones de subte. Hoy, este adelanto se convirtió en realidad.
El jefe de Gobierno de CABA, y el vicejefe de Gobierno a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Diego Santilli con el subjefe de la Policía de la Ciudad, Gabriel Berard, brindaron una conferencia de prensa en la sede de Jefatura de la Policía donde se revelaron datos del llamado "sistema de Reconocimiento Facial de Prófugos".
"Este es un gran paso que estamos dando en la lucha contra el delito porque, con este sistema, vamos a detectar al instante a los delincuentes con pedido de captura para detenerlos y ponerlos a disposición de la Justicia", aseguró Santilli. Asimismo, agregó que están haciendo "exactamente lo que nos piden los vecinos de la ciudad: tomar más decisiones y hacer más cosas para detener a los delincuentes, a los que no nos dejan vivir en paz".
¿Cómo funciona?
El sistema de Reconocimiento Facial de Prófugos es una extensión del Sistema Público Integral de Video Vigilancia de la Ciudad y opera en forma rotativa sobre 300 de las casi siete mil cámaras dispuestas en todo el territorio porteño. Estas se suman a las casi 1500 cámaras que ya tenía la ciudad, alcanzando un total de 8500 dispositivos en toda la capital.
Durante una primera etapa, el sistema comenzará a analizar los entornos cerrados y controlados de algunas estaciones neurálgicas de subte. El mes que viene empiezan las operaciones.
Estos mecanismos se encuentran enmarcados en el Sistema Integral de Seguridad Pública de la Ciudad. El proceso de renovación de cámaras comenzó hace dos años y tiene como finalidad dotar de más herramientas y tecnología a la Policía de la Ciudad, con el fin de brindar mayor seguridad a todos los vecinos.
La Red Integral de Monitoreo de la Ciudad de Buenos Aires es un programa que supervisa cámaras de seguridad en toda la Ciudad de Buenos Aires. Cuenta con 6.114 en vía pública, 849 en el subte y 4.000 en colectivos.
Asimismo, este sistema está destinado a la detección, verificación, identificación y detención de personas sobre las cuales exista una orden de captura por parte de los Poderes Judiciales Federal, Nacional, Provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
"El reconocimiento facial es un sistema moderno y eficiente. Funciona en forma rotativa sobre 300 de las casi siete mil cámara de la Ciudad, con los más de 40 mil delincuentes que están prófugos de la Justicia. Estamos hablando de delincuentes reales, en algunos casos peligrosos. Es decir 1.500 prófugos por delitos sexuales, 1.300 por homicidios, 2.300 por narcotráfico y más de 15 mil por robo y hurtos, entre otros", aseguró el vicejefe.
Todo el proceso se realiza mediante una tecnología de reconocimiento facial a partir de cámaras implementada en la ámbito de la CABA, que genera alertas de detención de personas buscadas exclusivamente por orden judicial (o una llamada "lista negra", que se encuentran incluidos en una base de datos de más de 46 mil registros del sistema de Consulta Nacional de Rebeldías y Capturas (CONARC)
En caso de no contarse con fotografías de la persona requerida por la orden judicial de restricción se incluirá en la base del Sistema de Reconocimiento Facial de Prófugos la que estuviere incorporadas en el Registro Nacional de las Personas (RENAPER).
El sistema generará alertas de coincidencias únicamente respecto de personas incluidas en la base de datos del CONARC encontrándose prohibido incorporar otras fotografías y registros, salvo orden judicial debidamente fundada.
Toda vez que el sistema detecte una coincidencia, el Centro de Monitoreo Urbano procederá a generar una carta de servicio y dará aviso al personal policial más cercano para que intervenga, actuando de conformidad con los protocolos que rigen la Línea de Atención de Emergencia del 911.
"Por tratarse de personas con pedido de captura por parte de la Justicia, el personal policial deberá tomar las máximas precauciones al momento de tomar contacto, detener, y proceder a la identificación. De ser pertinente, realizará consulta con el magistrado de turno y se adoptarán las medidas que indique", aseguraron a iProUP desde el Ministerio de seguridad.
Cabe destacar que los datos biométricos de las personas no buscadas no serán guardados en la base de datos. Una vez cumplida la orden judicial de restricción de la libertad, o que la misma haya cesado, los datos personales tratados deberán ser destruidos.
En ese sentido, la tecnología puede buscar en la base de datos de registros en menos de medio segundo: realiza el reconocimiento facial en diversas condiciones de iluminación y ángulo de escena, aún ante cambios de apariencia como ser anteojos, barba, bigotes, gorras o sombreros y cambios de peinado.
Esto se suma al conocido sistema de Anillo Digital de Seguridad, que identifica a los vehículos que utilizan las 73 entradas y salidas de la Ciudad, a lo largo de la autopista La Plata-Buenos Aires y la Av. General Paz y 52 pórticos con cámaras lectoras de patentes. Este sistema permitió bajar en casi un 90 por ciento los secuestros extorsivos en tres años en la Ciudad de Buenos Aires.
El Sistema de Reconocimiento Facial de Prófugos se suma a fin de contribuir a la identificación y detención de personas sobre las cuales existe una orden de captura por parte de la Justicia Federal, Nacional, Provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
"Quiero ser claro en esto, no nos vamos a quedar de brazos cruzados ante delincuentes que están circulando con libertad al lado de todos nosotros", finalizó Santilli.
Otras implementaciones en cámaras de seguridad
Además del sistema de reconocimiento biométrico para prófugos, el gobierno está implementando dos sistemas adicionales contra la prevención del delito.
El primero es un software forense que permite buscar imágenes a partir de determinadas características. "Antes, nuestros especialistas tenían que ver cientos de horas de video de forma manual para encontrar los pedidos de la justicia", explica a iProUP el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires en Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Fernando Benegas.
Con más de 55.000 pedidos por año por parte de la fiscalía, además de las investigaciones de propias de la policía, el sistema inteligente permite reconocer las escenas y acercarlas en segundos a los oficiales para que la analicen. "Este sistema permite poner, por ejemplo, buscar un Peugeot 206 gris y encontrarlo en segundos. Así se evitan las extensas horas manuales de análisi de videos", agrega Benegas.
Por otro lado, la policía comenzará a utiliza un sistema predictivo que detecta patrones de conducta y emite alertas automáticas. "Las 8500 cámaras pueden reconocer si hay un auto a contramano o forcejeos para avisarle a los agentes de seguridad", suma el ministro.
Si bien estas alertas son automáticas e inteligentes, hay un equipo especializado que se encarga de revisar estos avisos para luego proceder a la posterior toma de decisiones.
Para evitar polémica
La utilización de cámaras de vigilancia en la Ciudad está regulada por la ley 5.688/16 referida al "Sistema Integral de Seguridad Pública de la Ciudad Autónoma Buenos Aires". Por medio del artículo 474 de dicha Ley, se crea el "Sistema Público Integral de Video Vigilancia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", cuya autoridad de aplicación es el Ministerio de Justicia y Seguridad.
Dentro de los principios rectores del Sistema Público Integral de Video Vigilancia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se encuentra el de Tecnología e innovación: promueve el uso intensivo de nuevas tecnologías para el abordaje de sus funciones y la mejora de la gestión institucional.
El Sistema Público Integral de Video Vigilancia de CABA regula la implementación del Sistema de Reconocimiento Facial de Prófugos a fin de evitar la posible afectación al derecho a la propia imagen, a la intimidad y a la privacidad de las personas, de conformidad con los principios consagrados en la Constitución Nacional y la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
"Con el sistema de reconocimiento biométrico solo tomamos datos que están en la lista negra. Cualquiera que pase será un NN para el sistema con lo cual la privacidad está resguardada. Teniendo en cuenta esto y los protocolos tomados para su desarrollo, no debería haber una discusión al respecto", finaliza Benegas.