La inteligencia artificial y la interconexión entre dispositivos ya es una realidad. Gracias a la proliferación de la tecnología 5G e IoT, las plataformas se comparten información entre sí, aprenden y potencian una nueva era de conectividad que busca simplificar la vida de los seres humanos.
Parte de este desarrollo también se está dando en la industria móvil, con equipos cada vez más potentes e inteligentes.
Huawei es parte de este cambio, ya que algunos modelos del fabricante chino ya cuentan con procesadores que incorporan unidades de procesamiento neuronal y que otorgan al móvil ciertas funciones gracias a la inteligencia artificial.
Además de que los dispositivos son capaces de aprender cómo lo utiliza el usuario, también pueden reconocer objetos, lugares, monumentos, ropa o accesorios e incluso ofrecer páginas para comprarlos, así como la capacidad de realizar diferentes ajustes en la aplicación de la cámara para conseguir los mejores resultados independientemente del escenario.
Llevate un auto y devolvelo cuando quieras: esta aplicación argentina te alquila un coche por hora o por día
Pero la inteligencia artificial en los móviles todavía puede ir mucho más allá tal, inclusive al punto de relacionarse con los vehículos. Y es que el fabricante asiático demostró en varias pruebas en la que la inteligencia artificial puede tener una gran aplicación en las calles.
Con cada vez más automotrices y fabricantes de tecnología interesadas en el sector tecnológico, las alianzas entre firmas buscan potenciar un ecosistema que acelera su desarrollo.
Huawei, por su parte, ya mostró como un smartphones con inteligencia artificial es capaz de controlar un coche, o al menos, tomar ciertas decisiones básicas a la hora de encontrarse antes ciertas situaciones. Para ello, se aprovecharon las grandes capacidades de la cámara del Huawei Mate 10 Pro, la cual es capaz de procesar 2.000 imágenes por minuto a través de la tecnología de reconocimiento de imágenes.
De esta manera, es capaz de distinguir entre 1.000 objetos diferentes y aprender a tomar la decisión más apropiada en cada ocasión. Además de poder indicar ciertas órdenes sencillas de conducción al automóvil como la de girar a un lado u otro o poder detener el coche.