La movilidad eléctrica es una de las grandes tendencias de los últimos años. Con el surgimiento de importantes jugadores como Tesla, la industria automotriz se vio obligada a poner foco en el desarrollo de estas tecnologías.
Pero uno de los principales problemas que enfrentan estos medios de transporte es el de la autonomía. Con baterías que necesitan recargas constantes, los jugadores de este mercado se ven limitados en sus posibilidades. Pero es podría cambiar en breve.
La firma liderada por Elon Musk realizó una inversión de 218 millones de dólares para comprar Maxwell Technologies, una empresa que trabaja día y noche para optimizar el rendimiento de las baterías.
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Cada vez más compañías están interesadas en este segmento y por eso no sorprende que Tesla haya puesto los ojos en Maxwell ya que se trata de un referente en materia de baterías de litio.
Recientemente, desarrolló una “batería seca” que, según un paper oficial, “entrega mejor densidad energética y mejora los ciclos de vida” en comparación a modelos tradicionales. Además, Maxwell asegura que su proceso de producción no involucra materiales tóxicos, por lo que es amigable con el medioambiente.
Cabe destacar que, además de este este desarrollo, Maxwell trabaja con capacitores especiales que Tesla podría aprovechar en sus modelos, por lo menos hasta que su "batería seca" salga a la luz.
Musk está interesado en esta tecnología de ultracapacitores y su potencial hace rato. Es por esto que la adquisición de Maxwell podría darle la mano de obra y el talento necesario para transformar la industria automotriz.