El análisis de datos, que se traduce en información sobre los consumidores, se transformó en el petróleo de este siglo. O al menos es la premisa más certera de estos tiempos. Pero, ante este escenario, surgen preguntas como ¿están las compañías lo suficientemente conscientes de su importancia? o ¿para qué se usan esos datos? 

Desde empresas de combustible que buscan detectar los hábitos de consumo de sus clientes y ajustar sus sistemas de fidelización, hasta algunas de las Big Four en consultoría, todas quieren hacerse de los datos.

Una práctica que antes estaba reservada a un nicho bancario, para calcular el scoring de clientes y ofrecer (o no) un préstamo personal, hoy en día, abarca a muchas más industrias.

Conocer las preferencias de los consumidores y poder adaptar estrategias comerciales a tiempo real es el nuevo néctar de toda clase de compañías, pero hacer un buen uso de los datos es un activo que pocos pueden capitalizar.

Conocer las preferencias de los consumidores y poder adaptar estrategias comerciales a tiempo real es la meta del análisis de datos

Para Silvio Pestrin Farina, fundador y CEO de The Cyprinus, "solo algunas compañías consiguen entender el alto valor que les genera poder contar con información específica de sus clientes, aprender de sus atributos comportamentales y ser más asertivos en la toma de decisiones comerciales".

"Lamentablemente, muchas solo se rigen por índices de consumo en sus productos, o bien, por la segmentación de su base de datos, pero esta información termina siendo muy escasa al momento de mejorar el ROI (Retorno sobre la inversión) de sus campañas", añadió.

El ejecutivo está al frente de la compañía especializada en ofrecer una mejor experiencia de compra, a través de sus hábitos de consumo. En su análisis del mercado actual del negocio de los datos, compartió que las principales ventajas de este nuevo enfoque tienen que ver con la "toma de decisiones basados en información concreta, un aprendizaje sobre el comportamiento real de compra y una clasificación correcta de los prospectos".

Las compañias requieren de este tipo de servicios para conocer aspectos de sus usuarios y consumidores como, por ejemplo:

Esos aspectos les permiten crear un consumidor modelo, al que suelen llamar "Buyer persona" al que resulta mucho más asertivo seducir con sus productos o servicios.

"Toda empresa B2C persigue una serie de objetivos en común: aumentar su cartera de clientes, mejorar su promedio de ingresos por usuario (ARPU) y mantener un porcentaje de clientes o suscriptores que se dan de baja del servicio (CHURN) bajo", agregó el especialista.

"El rol de los datos es central, son el punto de partida de cualquier acción comercial que quiera llevar a cabo una empresa. Sin ellos se trabaja a ciegas, esperando que el producto/servicio se adapte a los usos y costumbres de los clientes", añadió.

Para Silvio Pestrin Farina, fundador y CEO de The Cyprinus, el rol de los datos es central ya que son el punto de partida de cualquier acción comercial

¿Cómo pueden las PyMEs tener un mayor acceso a este tipo de servicios?

Para las pequeñas y medianas empresas, puede ser algo más complejo y llevar más tiempo organizar los datos y la información, ya que su modelo de negocios es más reducido.

Las PyMEs pueden tener un mejor acceso, en principio, "teniendo bien en claro qué se espera obtener, tener un horizonte por así decirlo", remarcó el especialista.

El análisis de datos permite trabajar grandes volúmenes de información, pero ésta por sí sola no les permitirá vender más. Será necesario que puedan armar planes de acción basados en la ingesta de esos datos

En segundo lugar, será necesario que tomen contacto con empresas especializadas en el sector: "Tienen que romper con la creencia de que este tipo de servicios precisa de inversiones descomunales, ya que el costo/beneficio termina siendo mucho más positivo. Además, la irrupción de la tecnología Cloud y de la Inteligencia Artificial, ha favorecido a la disponibilización de los recursos, lo importante es poder diferenciar los datos relevantes de los que no lo son"

"Los clientes y su forma de relacionarse con las marcas han evolucionado, empoderando a los usuarios. Esto hace necesario que las marcas empiecen a conocerlos más en profundidad, aprender sobre su comportamiento y llevarles beneficios ad-hoc. El uso de Smart Customer Data como la fuente de datos más precisa vino a dar vuelta el panorama, ya que trabajamos con geolocalización anónima y allí es donde se entienden verdaderamente los hábitos de consumos de las personas", sentenció Pestrín Farina.

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