Google está trabajando todo el tiempo para innovar en distintas industrias, incluyendo la inteligencia artificial. Sin embargo, la compañía de Mountain View hizo un descargo público donde deja en claro que no venderá su tecnología de reconocimiento facial, por lo menos por ahora.
Es que la firma reconoce que esta herramienta es de suma utilidad (por ejemplo, para encontrar personas perdidas), pero que conlleva riesgos y preguntas que la sociedad todavía no contestó.
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“Al igual que muchas tecnologías con distintos usos, el reconocimiento de rostro merece una cuidadosa consideración y cuestionamiento para asegurarnos que está alineado con nuestros valores y principios y no puede ser usada para fines dañinos”, aseguraron desde la firma.
Asimismo, explicaron que están trabajando con distintas organizaciones para identificar y detallar estos desafíos, no sin antes mojarle la oreja a Amazon: “a diferencia de otras compañías, Google Cloud eligió no ofrecer sus APIs de reconocimiento facial sin antes hacer las preguntas correctas”.
Este tipo de tecnologías está bajo la lupa hace algunos años, con la tecnología Rekognition de Amazon en el foco de la tormenta. A pesar de contar con la oposición de sus mismos empleados y del público general, el CEO de la empresa, Jeff Bezos, la defendió y continuó con sus planes de venderla al gobierno.