En un mundo ideal, qué lejana suena esa frase hoy. Incluso en un contexto de cierta "normalidad", cuando pensamos en implementar una forma de trabajo distribuida que nos ayude a lograr nuestros objetivos de negocio, nuestra recomendación es pensar en hacerlo "por diseño", de una manera ordenada, sistemática y organizada.

En ese diseño, debemos tener en cuenta desde herramientas tecnológicas, ventajas y posibilidades para nuestro negocio, hasta las competencias clave que deban tener los miembros de ese equipo distribuido, tales como autonomía, autodisciplina, organización, buenas habilidades de comunicación y trabajo en equipo.

En el contexto actual, que dista mucho de ser ese mundo ideal, muchas de las organizaciones se están viendo forzadas a adoptar una forma de trabajo nueva, a la que no estaban acostumbradas: el "trabajo remoto".

Quizás a partir de mañana, nuestros colaboradores, a quienes veíamos todos los días y con quienes compartíamos oficina, estarán cada uno desde su casa en condiciones dispares y quizás, no estemos preparados ni contemos con todas las herramientas que hubiéramos necesitado para organizar y diseñar una buena dinámica de trabajo.

Para ello, hemos pensado en algunas recomendaciones, que, desde nuestra experiencia, debemos y podemos tener en cuenta, para poder trabajar con un equipo de manera remota. Aquí van algunos:

Esta nueva forma de trabajo, al líder, lo enfrentará a la necesidad de pasar de un mindset de "control" a un mindset basado en la confianza. Va a tener que trabajar por objetivos, estableciendo pautas claras de trabajo y objetivos desafiantes pero cumplibles, diariamente.

Deberá tener con ellos una cercanía "emocional" que será diferente, a la que quizás han construido en el trabajo cara a cara y que nuevamente, deberá estar basada en la confianza. En resumen, comunicación y confianza, las bases de esta nueva modalidad de trabajo.

* Agustina Guerreiro es Socia comercial de recursos humanos de Practia.

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