Los vehículos son cada vez más frecuentes en el mundo. Estos tecnológicos medios de transporte son una fuente inagotable de datos. Y el gobierno chino sabe esto y comenzó a centralizar esta información. Así lo explica un reporte de Associated Press.

Según el informe, las autoridades asiáticas aprovechan los datos transmitidos en tiempo real por los más de 200 fabricantes de vehículos eléctricos. Entre ellos se destacan Tesla, Volkswagen y BMW.

Entre la información sensible se encuentran datos mecánicos del auto y, más importante, de su ubicación en tiempo real. AP detalla que todos los fabricantes deben enviar los datos a sus centros de operaciones, muchos de los cuales están en China.

Una vez que comienza el circuito, la información pasa por el Shanghai Electric Vehicle Public Data Collecting, Monitoring and Research Center, un centro que puede aprovechar esta cascada para conocer el paradero de más de 222.000 vehículos en todo China.

Como consecuencia, comenzó a discutirse los problemas de privacidad que esto representa: “El gobierno quiere saber dónde la gente está todo el tiempo y reaccionar lo más rápido posible”, aseguró para AP Maya Wang, una investigadora de derechos humanos china.

“No hay protección contra la vigilancia estatal. Seguir los vehículos es uno de los mayores focos para avanzar hacia el control masivo”, agregó Wang.

Por su parte, el director del centro de Shanghai, Ding Xiaohua, explicó que este seguimiento en tiempo real no es por vigilancia, sino que “busca impulsar la seguridad pública”. “Podemos proveer muchos datos al consumidor de muchas formas posibles”, finalizó Ding.

Las compañías apuntadas salieron a defenderse y aseguraron que no transmiten su información a menos que lo pida la ley. Mientras tanto, la polémica sigue abierta.

Te puede interesar