Este año tuvieron su momento de esplendor. Cuando a los analistas de la City se les preguntaba cómo hacer para ponerse a resguardo del riesgo local, muchos de ellos daban como respuesta dos palabras: los fondos latinoamericanos.

De hecho, la migración hacia estos instrumentos les permitió a muchos inversores esquivar el famoso "reperfilamiento".

Pero ahora la buena performance de estos activos quedó truncada, no sólo por la convulsión social que azota la región (que, en rigor de verdad, no afectó tanto los rendimientos), sino más bien por las restricciones impuestas por el gobierno argentino: cepo "mata" riesgo político.

¿Qué hacer entonces para proteger los ahorros de las incertidumbres que acechan el corto y mediano plazo? Los especialistas de la City proponen desde la liquidez de un money market pasando por los ETF y bonos del Tesoro americano hasta estrategias para arriesgados que apuestan a algunos bonos locales, tanto en pesos como en dólares, que podrían "salvarse" de futuras sorpresas sobre la deuda.

Bendito cepo

"Los gráficos nos dicen que los activos bajo administración de la categoría se contrajeron desde las PASO. Se estabilizaron en un nivel de u$s250 millones diarios".

"La caída se explica principalmente por los rescates. Si bien los fondos crearon valor, los inversores decidieron rescatar sus capitales", indica Nicolás Max, director de asset management de Criteria, que posee un supermercado de fondos con 22 familias de productos de varias administradoras (www.fondosonline.com).

Sergio González, CFA analista de Criteria, afirma en diálogo con iProUP que el patrimonio de los fondos que invierten en el exterior se redujo, medidos en dólares,  y que esto "no fue una cuestión de performance sino consecuencia de rescates netos".

"Chile sintió el impacto en el rendimiento por el mayor riesgo político. Lo mismo ocurrió en Brasil con la liberación de Lula. Pero hay que recordar que se trata de títulos de corto plazo y buena calidad crediticia. En todo caso, la caída registrada es insignificante para los parámetros a los que estamos acostumbrados en Argentina", añade.

Para Max, el problema que enfrenta esta clase de activos también es operativo, ya que no captan fondos que no sean vía dólar cable".

"El inversor con dólar cable accede a otros fondos menos riesgosos y con mismos retornos en cuentas offshore. Mientras que haya restricciones cambiarias, estos fondos no van a poder crecer en patrimonio vía suscripciones", apunta.

Como se trata de bonos offshore, sólo se pueden suscribir a través del dólar cable o contado con liquidación ("liqui"). Así, ya con el primer "cepo light", estos fondos se vieron golpeados.

De hecho, hace falta entre un año y un año y medio para que la performance apenas compense el costo de sacar los dólares de la Argentina (el "liqui" supone girar dólares al exterior comprando bonos en pesos en el mercado local y luego venderlos en moneda dura en Nueva York).

"A los individuos que tienen pesos disponibles les recomendamos ir al money market o bien canalizar si dinero en algunos fondos de fideicomisos financieros para apostar a la tasa en pesos, sin riesgo soberano directo", acota González.

En dólares, claro, ya resulta más difícil esquivar el riesgo local. En la City aseguran que muchos optan directamente por la cuenta offshore y los de mayor patrimonio están empezando a buscar armar "trust" ante los rumores de un impuestazo (es una estructura que escinde del patrimonio ciertos bienes y los pone a nombre de una persona jurídica diferente).

Incluso aseguran que empieza a haber consultas para el cambio de residencia fiscal ya sea en Uruguay o Paraguay. Hace poco, Paraguay flexibilizó las normas para el ingreso de capitales argentinos y seguramente pronto será imitado por otros países.

Retornos, sin mucho castigo

Francisco Matigg, analista de estrategia de Consultatio Financial Services, afirma que el impacto de los sucesos políticos en el crédito de Chile no es tan dramático.

"Si tomamos, por ejemplo, el bono Chile 2029 vemos que cayó 3,7% desde principios de octubre, versus un retroceso de 1,3% del índice EMBI Global, que mide a los bonos emergentes en general", destaca Matigg.

Chile y Brasil suelen ser dos pesos pesados en estas carteras, que por regulación deben estar invertidas 75% en Mercosur y Chile.

"Obviamente que si la situación política empeora, podría traducirse en menores precios de los bonos ya que los efectos en la macro economía se tornarán más evidentes. También es importante notar que en Chile el tipo de cambio también ajustó bastante y eso mejora la posición externa del país, lo que ayuda a compensar el impacto en los bonos en dólares", indica Matigg a iProUP.

"En Brasil ocurre lo mismo, pero el impacto en bonos es todavía menor. El Brasil 2028 está casi estable desde principios de octubre. Al analizar el comportamiento de los fondos Latam un tema importante es que muchos invierten en deuda corporativa en dólares, que tiene una correlación con lo pasa con los bonos del Gobierno, si bien no son lo mismo", añade.

En su visión, los eventos que impactan de lleno a la deuda pública pueden gatillar algunos comportamientos más amigables con los acreedores en esas compañías y eso lo compensa.

Para poner el escenario en perspectiva recuerda: "Estamos hablando de una clase de activos muy cíclica y expuesta a riesgos como el  precio de los commodities, la desaceleración global y la suba de las tasas internacionales".

Riesgo local con "gambeteada"

Alejandro Bianchi, fundador de asesoredeinversiones.com, entiende que hoy no hay mayor atractivo en estos fondos o en LATAM y propone alternativas con riesgo argentino pero que al menos tienen buenas chances de ganarle a la inflación, por un lado y evitar una reestructuración, por otro.

"Si bien en Chile hubo un rebote del mercado, todavía no queda claro que sea el piso definitivo. Recién en unos meses ese país va a hacer la consulta popular para la reforma de la Constitución y la tendrían para noviembre 2020, con lo cual viene para largo lo que está pasando en la región y las posibles soluciones", opina.

"Veo que puede haber un mayor incremento del riesgo país en varios territorios y me parece que se está colocando deuda a tasas irrisorias, que no se condicen con los niveles reales de riesgo, como Chile emitiendo a 1,60% a 10 años", indica a iProUP.

"Era algo que no tenía mucho sentido. Habían hecho las cosas mejor que nosotros, eso está claro, pero no sé si tanto como para colocar a 10 puntos básicos arriba del bono del Tesoro de EE.UU. Los  mercados a veces exageran", completa a iProUP.

En otro orden, propone una posición en pesos y en dólares para valientes que destinen al menos parte de su patrimonio a una cartera local.

"Si bien hacia atrás el escenario parece complicado, creo que hacia adelante puede ser más complejo todavía. El desarme de las Leliq puede hacer que la inflación se acelere y eso nos dejaría en una de posible hiperinflación. En ese sentido hay que cubrirse de 50% o un poquito más", reconoce.

"Venimos de sufrir un reperfilamiento incluso de las letras en pesos, que es algo que habitualmente no pasaba. Pero hacia adelante el gobierno electo no parece tenerle miedo a imprimir a diferencia del respeto que mostró en ese sentido el gobierno actual para no generar más inflación", explica.

Sugiere mantener una parte en pesos ajustada por CER "con un bono como el PR13, que es el título CER por excelencia, con vencimiento en 2024 y que paga todos los meses interés y amortización". Hoy está pagando una TIR (tasa interna de retorno) del 56% más la inflación.

Bianchi contextualiza: "Mucha gente usa este tipo de instrumento para tener un flujo de fondos, una renta, un sueldito todos los meses. Por eso creo que es más difícil que lo toquen. La probabilidad de que se ensañen es baja". 

Y claro, una porción debe destinarse a dólares, en un país en el que sabemos, la divisa muchas veces puede correr más rápido que la inflación, como advierte el especialista.

"Hoy tenés bonos cortos en dólares con una TIR de 61% pero eso incluye la potencialidad de que no te los paguen". Es el riesgo de reestructuración o default que está implícito en los precios.

"No está claro todavía qué va a entrar y qué no. Se insinuó una reestructuración que solamente tenía en cuenta bonos hasta 2024 pero creo que puede incluir hasta 2028 por lo que evitaría todo lo que venza antes de esa fecha", recomienda.

"Y además creo que tienen más chances de cobrar o de recibir en todo caso mejor tratamiento los títulos con ley Nueva York. Por eso me inclinaría por un Discount con esa jurisdicción", arriesga.

Para los que estaban por ejemplo en Latam y hoy prefieren escapar a la zozobra política que atraviesa a la región, asegura que "con los ETF podés invertir afuera en cualquier parte del mundo. No hay necesidad de estar expuesto a riesgo argentino si no se quiere".

En efecto, el universo de los ETF (Exchange-Traded Fund por sus siglas en inglés o fondos de inversión con cotización en Bolsa) es vastísimo, ya que hay instrumentos que replican índices que siguen determinadas regiones geográficas, determinado activo o tipo de activos o bien índices bursátiles de países.

Dos estrategias para blindarse

Ramiro Marra, director de Bull Market, que posee uno de los supermercados de fondos más amplios del mercado, asegura que es ahora de buscar otros rumbos. "Los fondos Latam, sobre todo de renta fija, tienen mínimos de ponderación en el Mercosur. Lamentablemente perdimos a Chile como país de refugio regional. Si bien no creemos que los chilenos vayan a suicidarse con el referéndum de abril de 2020, los problemas van escalando", asegura.

"Hoy la sugerencia es bajar exposición en esos fondos y migrar a empresas que se comportan como renta fija corporativa, aunque parezca extraño, empresas como Coca Cola, Mc Donald’s y Wallmart, llamadas anticíclicas, que pagan dividendos trimestralmente y son muy estables aún ante una crisis en el exterior, podrían servir de refugio para tenedores de pesos que buscar cobertura en dólares y hacer tasa", le dijo a iProUP.

Y añadió: "Ahora si tienen los dólares la sugerencia es pasarse a fondos que tengan bonos del Tesoro americano y cash porque creemos que 2020 estará movido siendo un año electoral en América latina, con legislativas en Chile, Brasil, Ecuador, Colombia y Perú y presidenciales en EE.UU. Creo que probablemente estemos en las puertas pocas veces visto en la historia bursátil".

Para rematar, Nicolás Galarza, de Quiena, pone las cosas en perspectiva: "La mayoría de nuestros inversores son argentinos. Antes de las PASO, las consultas y el número de clientes y depósitos se duplicaron. Pero lo que hay que entender es que en realidad no hay algo como un buen momento para entrar y es muy difícil tomarle el timing al mercado y posicionarse antes que los otros. Entonces, lo mejor para estar realmente protegido es armar un portafolio bien balanceado que logre mantener el retorno pero reducir el riesgo en el tiempo. Es la fórmula para quitarse la volatilidad de la cabeza".

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