Las acciones de Wall Street registraron fuertes subas este miércoles 4 de noviembre, luego que el Partido Demócrata consiguiera el control de ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos en las elecciones de medio término.
El resultado despejó parte de la incertidumbre política que condicionó las operaciones y abrió la perspectiva de un mayor equilibrio de poder en Washington, explicó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversion en IOL, en un informe al que accedió iProUP.
El Dow Jones avanzó 2,89%, el S&P 500 subió 1,85% y el Nasdaq Composite ganó 2,13%, según datos de Reuters.
El movimiento respondió a la expectativa de que un Congreso dividido limite la capacidad del presidente Donald Trump para avanzar con cambios fiscales, presupuestarios y comerciales de gran alcance.
La confirmación de la victoria demócrata también redujo el temor a una disputa prolongada por los resultados electorales.
Para los inversores, la resolución de ese factor permitió volver a concentrarse en las perspectivas económicas y empresariales, después de varias ruedas marcadas por la cautela.
Por qué el triunfo demócrata impulsó a Wall Street
El nuevo equilibrio legislativo podría funcionar como un contrapeso a las iniciativas de la Casa Blanca durante los próximos dos años.
Los mercados suelen valorar los escenarios de menor incertidumbre institucional, especialmente cuando disminuye la posibilidad de cambios abruptos en materia de impuestos, gasto público o aranceles.
La expectativa de un Congreso con mayor capacidad para bloquear algunas propuestas de Trump también modificó las perspectivas sobre el gasto público y el déficit fiscal.
Los bonos del Tesoro estadounidense registraron compras y el rendimiento de la referencia a diez años retrocedió hasta alrededor de 4,90%, luego de tocar mínimos cercanos al 4,89%.
La reacción, sin embargo, no fue uniforme en todos los sectores.
Las empresas vinculadas con el consumo, los servicios de comunicación y algunas compañías de energía limpia encabezaron las subas, mientras que las firmas de defensa y parte de la industria de inteligencia artificial quedaron bajo presión.
El petróleo cayó más de 8% y alivió las expectativas de inflación
Otro factor decisivo fue el derrumbe de los precios internacionales del petróleo, que retrocedieron ante las expectativas de una posible desescalada del conflicto con Irán. El mercado comenzó a descontar que el resultado electoral podría favorecer un cambio de estrategia de Washington y abrir nuevas oportunidades para las negociaciones diplomáticas.
El Brent, referencia internacional, llegó a caer alrededor de 9% y se ubicó por debajo de los u$s95 por barril. El WTI, por su parte, retrocedió más de 7% y operó en torno a los u$s89, de acuerdo con los datos difundidos durante la rueda.
La baja del crudo redujo parte de la prima de riesgo que se había acumulado por las tensiones geopolíticas y alimentó las expectativas de menores presiones inflacionarias.
También tuvo un efecto directo sobre la composición de los índices: las acciones energéticas retrocedieron, mientras que las empresas vinculadas con el consumo se beneficiaron de la perspectiva de combustibles más baratos.
La caída del petróleo estuvo relacionada, además, con las declaraciones de dirigentes estadounidenses e iraníes sobre la posibilidad de reducir las tensiones. El vicepresidente JD Vance vinculó el resultado electoral con el rechazo de los votantes a la guerra, mientras que desde Irán también hubo señales públicas favorables a una salida diplomática.
Menores tasas y un dólar débil: el otro impulso para las acciones
La caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro y el retroceso del dólar completaron el escenario favorable para los activos de riesgo.
El índice dólar perdió terreno frente a otras monedas, mientras que los inversores buscaron refugio en los bonos y en el oro.
El rendimiento del bono estadounidense a diez años descendió hasta aproximadamente 4,90%, una variación que puede aliviar las condiciones financieras y mejorar el atractivo relativo de las acciones.
En paralelo, el oro avanzó cerca de 3,6% y superó los u$s4.060 por onza, favorecido por la debilidad de la moneda estadounidense y la demanda de activos de cobertura.
En el mercado cambiario, el dólar retrocedió alrededor de 0,3%, según Reuters.
La combinación de una moneda estadounidense más débil y menores tasas también contribuyó a mejorar el desempeño de los mercados emergentes, que suelen beneficiarse cuando se reducen las presiones financieras externas.
Acciones ganadoras y perdedoras: la rotación sectorial tras las elecciones
El resultado electoral provocó una fuerte rotación entre sectores. Las compañías de energía solar y renovable se destacaron entre las ganadoras: First Solar avanzó cerca de 9,4% y Enphase Energy subió alrededor de 9,8%, ante la expectativa de que un Congreso demócrata impulse políticas favorables a las energías limpias.
En sentido contrario, las empresas de defensa registraron pérdidas ante la posibilidad de una menor expansión del gasto militar o de un cambio en la estrategia estadounidense frente a los conflictos internacionales. Lockheed Martin cayó 6,6%, Northrop Grumman retrocedió 4,6% y General Dynamics perdió alrededor de 2,5%.
Las compañías vinculadas con la infraestructura de inteligencia artificial también mostraron un comportamiento dispar.
Los inversores evaluaron la posibilidad de que el nuevo Congreso impulse mayores controles sobre el sector y restricciones a la construcción de centros de datos, especialmente en estados como Texas.
Entre las tecnológicas, algunas grandes compañías lograron avances, mientras que fabricantes de chips y desarrolladores de infraestructura para inteligencia artificial enfrentaron retrocesos.
La preocupación regulatoria se sumó a las dudas previas sobre las valuaciones y el ritmo de inversión en centros de datos.