Las acciones de Alphabet se hundieron un 13%, mientras los títulos de Microsoft avanzaron 0,34%, dejando en evidencia dos realidades financieras opuestas tras la presentación de sus respectivos balances corporativos.
La disparidad en las cotizaciones se produjo a pesar de que ambos gigantes tecnológicos mostraron incrementos de facturación en sus divisiones de computación en la nube. Sin embargo, los operadores e inversores institucionales comenzaron a castigar con dureza el fuerte consumo de liquidez y los costos crecientes de los centros de datos cuando no están acompañados por un retorno proporcional inmediato en los negocios tradicionales.
El foco del mercado cambió de eje: "Un mercado en crecimiento no garantiza que todos los participantes obtengan rendimientos atractivos. La cuestión central ahora es si los clientes siguen pagando, si los costos son manejables y si el negocio puede autofinanciar sus ambiciones".
¿Por qué cayó el flujo de fondos de Alphabet frente a la rentabilidad de Microsoft?
La diferencia más marcada entre ambos balances apareció en la capacidad de generar efectivo mientras expanden sus redes de servidores.
Durante el trimestre cerrado en octubre de 2026, Alphabet registró un flujo de caja libre negativo de u$s9.100 millones, encadenando su segundo período consecutivo en rojo. La matriz de Google destinó u$s51.400 millones a gastos de capital (Capex), principalmente en la compra y desarrollo de microprocesadores TPU y construcción de infraestructura de servidores. Por su parte, Microsoft generó un flujo de caja positivo de u$s18.600 millones, tras desembolsar u$s45.200 millones en inversiones físicas.
"El continuo consumo de efectivo se vuelve más difícil de justificar sin monetización o sin que el negocio principal crezca para compensarlo", advirtió Ryan Lee, vicepresidente sénior de producto y estrategia de Direxion.
En la misma sintonía, el equipo de analistas de JPMorgan liderado por Doug Anmuth recortó el precio objetivo de Alphabet de u$s425 a u$s375, alertando sobre el riesgo de mantener saldos de caja negativos en un entorno de alta exigencia para los hiperescaladores de nube.
¿Cómo impacta la IA generativa en el buscador tradicional frente al negocio de Azure?
El modelo comercial de búsquedas de Google enfrenta tensiones operativas debido al cambio de hábitos de los usuarios.
Las ventas publicitarias del buscador de Alphabet se desaceleraron al 12% interanual (por debajo del 16,8% registrado en el segundo trimestre de 2026), aun cuando la cantidad de consultas totales anotó su mayor ritmo de expansión en un lustro.
El propio director comercial de Google, Philipp Schindler, admitió que las respuestas elaboradas bajo el Modo IA todavía generan menores ingresos por publicidad que los enlaces patrocinados convencionales, abriendo interrogantes sobre si los asistentes y agentes digitales terminarán canibalizando parte de su negocio base.
En la vereda de enfrente, Microsoft capitalizó la demanda corporativa directa a través de su plataforma Azure, que creció un 48% interanual hasta alcanzar los u$s33.200 millones, superando las previsiones de Wall Street del 44%.
Tyler Radke, analista de Citi, remarcó que los clientes empresariales están llevando la IA de las pruebas piloto a la producción real mediante licencias pagas de Copilot. Si bien Google Cloud creció a un ritmo superior del 103% (u$s30.700 millones) con un margen operativo del 36,2% y contratos pendientes por u$s561.000 millones según Bloomberg Intelligence, ese dinamismo no alcanzó para neutralizar la desaceleración del motor publicitario que financia a toda la corporación.