Las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos llegan en un contexto particular para los mercados financieros y los expertos señalan en qué CEDEAR posicionarse.
Nicolás Parreira, economista y fundador de Grupo Sigma, señala que "la Reserva Federal mantiene una política monetaria restrictiva, las tasas de los bonos del Tesoro continúan elevadas y las valuaciones de algunas compañías tecnológicas incorporan expectativas de crecimiento importantes".
"Históricamente, el S&P 500 mostró un comportamiento favorable durante los doce meses posteriores a las elecciones de medio término. Sin embargo, ese antecedente no garantiza que vuelva a repetirse, especialmente cuando el costo del dinero es elevado y las valuaciones exigen que las empresas sostengan su crecimiento", explica.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, afirma en diálogo con iProUP que "los modelos de simulación y los mercados de predicción ubican a los demócratas como amplios favoritos para recuperar la Cámara de Representantes (90% a 93% de probabilidad), mientras que la contienda por el Senado se mantiene abierta, con una leve ventaja demócrata (63% a 64%). A partir de estas distribuciones, el escenario central se divide entre un barrido demócrata de ambas cámaras y un Congreso dividido".
Los CEDEAR que sigue la City para ganar con las elecciones en EEUU
La historia del mercado en las elecciones de medio término
Vlassich señala que "medido a 12 meses desde el cierre previo a los comicios, el S&P 500 avanzó en el 100% de los casos (20 de 20 elecciones de medio término desde 1946), con un rendimiento promedio de suba de 14,8%, frente a un promedio incondicional de aumento de 8,7% anual".
Señala que "la evidencia histórica no muestra correlación entre la performance del oficialismo y los retornos posteriores del mercado accionario", mientras que "el impacto del Congreso se limita a discusiones presupuestarias, al financiamiento de salud y al marco legal para activos digitales".
"Los meses previos a la votación suelen concentrar flujos en sectores de valor y defensivos: Energía, Servicios Públicos y Consumo Básico). Una vez despejada la incertidumbre, la tendencia histórica muestra una rotación hacia activos de crecimiento. Tecnología lidera el rebote, con un retorno promedio de +20,4% en 12 meses, por encima del promedio del S&P 500. Consumo Discrecional también recupera (+12,1%), aunque por debajo del índice", puntualiza Vlassich.
Mapa sectorial de CEDEAR: 4 alternativas para posicionar carteras
"Con la elección a días de distancia, la selección combina dos funciones. Por un lado, exposición directa a crecimiento para capturar el rebote poselectoral. Por otro, coberturas defensivas para transitar la volatilidad alrededor del resultado y equilibrar la cartera, complementado con un activo anclado a la economía real", sostiene Vlassich, y precisa:
1. Perfil crecimiento y rebote poselectoral (tecnología e IA)
Nvidia ($NVDA) es el principal proveedor del hardware y los semiconductores necesarios para la infraestructura de inteligencia artificial. Si bien la construcción de centros de datos puede enfrentar fricciones puntuales por permisos estatales, la demanda de chips y capacidad de procesamiento se mantiene firme.
2. Perfil defensivo y cobertura (baja volatilidad)
El ETF Consumo Básico ($XLP) reúne a las compañías líderes de alimentos, bebidas y productos de consumo esencial. Su demanda poco sensible al ciclo económico lo convierte en un vehículo defensivo ideal para atenuar la volatilidad estacional y la incertidumbre fiscal alrededor de la votación.
"Este tipo de empresas suele mostrar mayor resistencia frente a una desaceleración económica porque sus productos forman parte del consumo habitual de los hogares. Sin embargo, defensivo no significa que su precio no pueda caer. Las compañías de consumo básico también enfrentan presiones sobre costos, competencia y valuaciones que pueden resultar exigentes", matiza Parreira.
Además, aclara, "cuando las tasas de los bonos estadounidenses son elevadas, las acciones que distribuyen dividendos compiten con alternativas de renta fija que ofrecen rendimientos atractivos".
El ETF Servicios Públicos ($XLU) concentra a las principales empresas generadoras y distribuidoras de electricidad, gas y agua. Además de su flujo de dividendos previsible y su baja correlación con el ciclo político, a mediano plazo se beneficia de la creciente demanda de energía y de la ampliación de la red eléctrica requerida por los centros de datos.
3. Perfil en la economía real sin relación con los comicios
El ETF Minería de Cobre ($COPX) ofrece exposición directa a los principales productores globales de cobre. Permite capturar la tendencia estructural de la electrificación global, las redes de transmisión y el avance de la infraestructura tecnológica, con una valuación anclada en activos tangibles y baja dependencia del reparto de bancas en el Congreso estadounidense.
"Pero hay que distinguir una tendencia estructural favorable de una inversión necesariamente rentable. Por eso analizaría COPX como una posición temática de mediano y largo plazo, no como una alternativa para proteger capital durante una semana electoral", afirma Parreira.
Qué pasa con el CEDEAR de Google
"Alphabet (GOOGL) implica inteligencia artificial con un negocio que ya genera resultados", remarca Parreira.
"La compañía combina el negocio publicitario de Google, YouTube y Google Cloud, con una estructura de ingresos diversificada y una importante capacidad de generación de caja. El crecimiento de la infraestructura tecnológica y la incorporación de inteligencia artificial en sus servicios representan oportunidades, aunque también implican inversiones de capital cada vez mayores", describe.
"El riesgo electoral aparece principalmente por el lado regulatorio, la política antimonopolio y las decisiones sobre tecnología y competencia. Sin embargo, no construiría una posición apostando a que determinado partido sea más favorable para Alphabet", indica Parreira.
Y advierte que "la principal pregunta es si sus beneficios pueden continuar creciendo a un ritmo que justifique la valuación actual".
Cómo posicionarse antes de las elecciones
"No asignaría el mismo peso a estos instrumentos porque cumplen funciones diferentes. Alphabet representa exposición al crecimiento tecnológico y a la capacidad de monetizar la inteligencia artificial. XLP permite incorporar compañías con demanda relativamente estable, mientras que COPX ofrece participación en una tendencia de inversión estructural, pero con mayor sensibilidad al ciclo económico", resume .
Aconseja que "para una cartera de largo plazo, una combinación de estas exposiciones puede resultar interesante, siempre que las valuaciones sean razonables y que no genere concentraciones excesivas respecto de las posiciones existentes", aconseja.
"Tampoco concentraría las compras inmediatamente antes de la elección. Cuando el mercado anticipa un resultado político, parte de sus consecuencias ya puede estar incorporada en los precios. La reciente experiencia de Brasil mostró precisamente ese riesgo: los inversores habían descontado un escenario electoral que finalmente no ocurrió y los activos financieros corrigieron abruptamente", recuerda.
En Estados Unidos, añade, "el contexto monetario es especialmente importante. Con tasas elevadas, las compañías que dependen de beneficios futuros muy lejanos pueden sufrir mayores ajustes de valuación. Por eso priorizaría negocios que ya generan resultados y caja, antes que empresas cuyo atractivo dependa exclusivamente de expectativas de crecimiento".
"Para el inversor argentino también hay que considerar que los CEDEAR cotizan localmente y que su rendimiento en pesos incorpora la evolución del dólar implícito. Una ganancia nominal en pesos no necesariamente representa un aumento equivalente del patrimonio medido en dólares", concluye Parreira.