Las acciones de SpaceX y Netflix reaccionaron en direcciones opuestas en el after market de Wall Street, después de que ambas compañías presentaran sus resultados del tercer trimestre de 2026.
SpaceX avanza alrededor de 2% a 3%, luego de informar un salto interanual de 161% en sus ingresos y una ganancia neta de u$s4.404 millones.
Netflix –en cambio– cae entre 4% y 6% tras superar las previsiones de ganancias del trimestre, pero presentar proyecciones para el cuarto trimestre inferiores a las esperadas por los analistas.
La diferencia refleja qué están evaluando los inversores en esta temporada de balances: no solo los resultados ya obtenidos, sino también la capacidad de sostener el crecimiento y convertir las inversiones en beneficios, explica Mauricio Villacorta, Estratega de Inversión de IOL, en un informe al que accedió iProUP.
En el caso de SpaceX, el mercado destacó el avance de sus negocios de inteligencia artificial (IA) y conectividad, pese al fuerte gasto en infraestructura.
Para Netflix, el foco pasó a la desaceleración de los ingresos, la publicidad y una previsión de rentabilidad más débil para el cierre del año.
SpaceX sube en el after market tras disparar sus ingresos 161%
SpaceX informó ingresos por u$s14.575 millones en el tercer trimestre, un crecimiento interanual de 161% y una cifra superior a los aproximadamente u$s12.980 millones que esperaba el mercado.
La compañía también registró un resultado operativo de u$s2.791 millones, equivalente a un margen cercano a 19%, frente a una pérdida operativa de u$s273 millones un año antes. La ganancia neta alcanzó los u$s4.404 millones, frente a pérdidas de u$s541 millones en el segundo trimestre y de u$s1.054 millones en el tercer trimestre de 2025.
La utilidad por acción diluida fue de u$s0,35, por encima de los u$s0,13 previstos por el consenso citado en la información de mercado. Sin embargo, el resultado incluyó u$s1.025 millones de otros ingresos y un beneficio fiscal de u$s390 millones, por lo que no toda la mejora provino del desempeño operativo recurrente.
La reacción positiva se produjo pese a que la acción había cerrado la rueda regular prácticamente estable, con una baja cercana a 0,1%, alrededor de u$s148.
En las operaciones extendidas, los papeles llegaron a avanzar más de 2%, con cotizaciones que superaron los u$s151 y movimientos iniciales más amplios.
El mercado recibió favorablemente la magnitud del crecimiento, aunque el comportamiento posterior al cierre puede variar mientras continúa la negociación, apunta Villacorta.
Inteligencia artificial y conectividad explican el salto de SpaceX
El principal motor del trimestre fue Super Intelligence, el segmento vinculado con los servicios de computación, los contratos de nube y los productos de IA: sus ingresos llegaron a u$s7.560 millones, un aumento interanual de 830% y más de la mitad de la facturación total de SpaceX.
La compañía atribuyó el avance a los acuerdos de infraestructura y servicios de nube, a la adquisición de Cursor y al crecimiento de sus modelos y aplicaciones de IA, entre ellos Grok.
El área registró un resultado operativo de u$s431 millones, incluso después de contabilizar u$s1.217 millones en compensaciones basadas en acciones relacionadas con la compra. El EBITDA ajustado, que excluye determinados conceptos, se ubicó en u$s4.953 millones para este segmento.
Los números muestran que la apuesta por la infraestructura de inteligencia artificial ya tiene un peso central en el negocio, aunque el desafío será comprobar si el crecimiento puede sostenerse sin que el gasto de capital absorba una proporción excesiva de los recursos.
La división Connectivity, que incluye los servicios satelitales de Starlink, facturó u$s5.248 millones, un incremento interanual de 69%. Su resultado operativo creció 99%, hasta u$s2.367 millones, y la empresa sumó 1,6 millones de suscriptores durante el trimestre, para llegar a 13,6 millones. El ingreso promedio por usuario mensual, conocido como ARPU, subió de u$s66 a u$s69.
El negocio espacial tradicional, identificado como Space, registró ingresos por u$s1.767 millones, un aumento interanual de 6%, y quedó prácticamente en equilibrio operativo, con una pérdida de u$s7 millones.
El gasto de capital de SpaceX es el principal riesgo para los próximos trimestres
La compañía también informó el lanzamiento de su primera misión comercial de Starship, que llevó 26 satélites Starlink V3 y agregó capacidad a su constelación. El desempeño de estas áreas refuerza la diversificación de SpaceX, que combina lanzamientos y servicios espaciales con conectividad satelital y computación para IA.
La contracara del crecimiento fue el gasto de capital (capex), que alcanzó u$s19.593 millones en el trimestre, un aumento de 7% frente al período anterior, resaltó Villacorta.
De ese total, u$s16.444 millones correspondieron al negocio de Super Intelligence, en línea con el elevado nivel de inversión que había anticipado la dirección. La empresa cerró el período con alrededor de u$s90.000 millones en efectivo e inversiones, por debajo de los cerca de u$s100.000 millones que tenía en junio.
El nivel de desembolsos deja una pregunta abierta sobre la rentabilidad futura de la infraestructura de IA: cuánto tiempo deberá invertir SpaceX a este ritmo antes de transformar la expansión en flujos de caja sostenibles.
La compañía informó que su capacidad de cómputo instalada llegó a 1,7 gigavatios al 30 de septiembre. Los inversores también seguirán de cerca si mantiene el objetivo de superar los 2 gigavatios hacia fin de año y la meta de alcanzar u$s100.000 millones de ingresos recurrentes anualizados, conocida como ARR, en diciembre.
La valoración bursátil es otro factor relevante: con una capitalización de mercado cercana a los u$s2 billones, SpaceX cotiza con un múltiplo elevado respecto de sus ventas, por lo que las expectativas de crecimiento pesan mucho en el precio.
Aunque el avance de los ingresos redujo el múltiplo de ventas de los últimos doce meses frente al trimestre previo, la valuación continúa siendo exigente y deja margen para fuertes oscilaciones si la empresa no cumple sus próximos objetivos.
Netflix cae hasta 6% pese a superar las previsiones del tercer trimestre
La reacción de Netflix fue negativa, aunque los resultados del tercer trimestre estuvieron en línea o por encima de las estimaciones de Wall Street.
La plataforma registró ingresos por u$s12.874 millones, un aumento interanual de alrededor de 12%, frente a una previsión cercana a u$s12.880 millones. La utilidad por acción diluida fue de u$s0,87, por encima de los u$s0,82 esperados.
El resultado operativo llegó a u$s4.459 millones, un crecimiento interanual de aproximadamente 37%, mientras que el margen operativo fue de 34,6%, frente al 28,2% del mismo período de 2025.
La cifra superó la guía de la compañía, que había previsto un margen de 33,2%. Netflix atribuyó parte de esa mejora al calendario de gastos, una explicación que llevó a los inversores a evitar interpretar el salto de rentabilidad como una mejora que necesariamente se repetirá en el trimestre siguiente, precisó el especialista de IOL.
El flujo de caja libre fue de u$s2.884 millones, por encima de los u$s2.660 millones de un año antes, pero por debajo de los aproximadamente u$s3.140 millones que esperaba el consenso. Al mismo tiempo, Netflix destinó u$s4.800 millones a la recompra de acciones, la mayor operación de este tipo que realizó en un solo trimestre.
El balance, por lo tanto, mostró crecimiento y una rentabilidad sólida, pero no despejó las dudas sobre el ritmo futuro de expansión y la generación de efectivo.
La guía para el cuarto trimestre y la publicidad presionan a Netflix
El principal motivo de la caída apareció en las proyecciones para el cuarto trimestre de 2026. Netflix anticipó ingresos por u$s13.442 millones, un crecimiento interanual de 11,5%, por debajo de los cerca de u$s13.530 millones previstos por los analistas.
La empresa proyectó además un margen operativo de 26%, con un impacto estimado de alrededor de 120 puntos básicos por la reducción de personal, y un resultado operativo de u$s3.500 millones, frente a los u$s3.730 millones esperados por el mercado.
La previsión de ganancia por acción (EPS) también decepcionó: Netflix calculó u$s0,67 para el trimestre, frente a los u$s0,73 que esperaba Wall Street.
Esa diferencia fue determinante para la reacción de los inversores, que miran con especial atención la capacidad de la empresa para sostener los márgenes mientras aumenta la inversión en contenido y desarrolla nuevas fuentes de ingresos. La guía sugiere que el resultado excepcional del tercer trimestre no necesariamente se repetirá en los últimos tres meses del año.
Otro factor de presión fue la revisión a la baja de la previsión de ingresos publicitarios para 2026, que pasó de unos u$s3.000 millones a aproximadamente u$s2.700 millones. La compañía precisó que algunas herramientas y funciones del negocio de anuncios están llegando al mercado más lentamente de lo previsto. Aunque la publicidad continúa siendo una vía de crecimiento, los retrasos en su despliegue dificultan que aporte ingresos al ritmo que esperaba la empresa.
La evolución de la facturación también exige seguimiento. El crecimiento interanual de Netflix se ubicó cerca de 12%, por debajo del 13,4% del segundo trimestre, y la compañía debe demostrar que puede estabilizar el ritmo sin depender de mejoras puntuales en los márgenes.
Por regiones, Asia-Pacífico mostró el desempeño más firme, mientras que EMEA y América Latina registraron avances más moderados en moneda constante. La competencia por el tiempo de los usuarios y la necesidad de reforzar la oferta de contenidos agregan presión sobre las perspectivas del negocio.