Puntos importantes
Warren Buffett, reconocido inversor de Wall Street, habría dejado pasar ganancias potenciales de hasta u$s112.000 millones tras vender cerca de 75% de la participación de Berkshire Hathaway en Apple antes de que sus acciones siguieran subiendo.
La decisión, tomada entre 2023 y 2025, reabrió el debate sobre la estrategia del inversor para reducir su exposición a empresas que alcanzan valuaciones elevadas.
Durante décadas, Buffett construyó la reputación de Berkshire Hathaway a partir de inversiones a largo plazo en compañías con negocios sólidos.
Sin embargo, la venta de una parte importante de las acciones de Apple mostró que una decisión basada en criterios financieros puede tener un costo de oportunidad cuando el mercado continúa en subida.
Por qué Buffett vendió acciones de Apple
Berkshire Hathaway comenzó a comprar acciones de Apple en 2016. La inversión se convirtió en la principal posición bursátil del conglomerado, impulsada por la fortaleza de la marca, la fidelidad de sus clientes y la capacidad de la compañía para vender productos.
Al 30 de septiembre de 2023, Berkshire tenía más de 915 millones de acciones de Apple, valuadas en unos u$s156.800 millones. En ese momento, la posición representaba más de 40% de su cartera de acciones.
Sin embargo, luego Buffett comenzó a reducir su participación. Durante sus últimos nueve trimestres como director ejecutivo, Berkshire vendió cerca de 687.6 millones de acciones, algo que representó una reducción de alrededor de 75% de la posición.
Uno de los motivos que detalló públicamente fue la posibilidad de que aumentaran los impuestos corporativos en los Estados Unidos. En la reunión anual de inversores, Buffett sostuvo que vender parte de la participación mientras regía una tasa impositiva favorable podía resultar conveniente para los accionistas.
Qué hay detrás de las decisiones de Buffett
La venta de acciones de Apple habría dejado pasar ganancias potenciales de hasta u$s112.000 millones, ya que la cotización subió luego de las operaciones.
La decisión también se relaciona con la valuación de la firma de la manzana. En 2016, cuando Berkshire comenzó a invertir en la compañía, su relación precio beneficio era apenas superior a 10.
Para octubre de 2026, se ubicaba cerca de 38 veces las ganancias previstas para el año, según el análisis original. Este indicador compara el precio de una acción con las ganancias de la empresa y permite evaluar cuánto están dispuestos a pagar los inversores por sus resultados.
La misma cautela aparece en los movimientos de New England Asset Management (NEAM), firma vinculada a Berkshire Hathaway que administra unos u$s863 millones.
Durante el segundo trimestre de 2026, redujo 97% su posición en Broadcom y 48% sus acciones de Alphabet, dos empresas vinculadas con la IA. Al mismo tiempo, mantiene u$s149,3 millones invertidos en fondos que replican el S&P 500.
Aunque vender acciones puede significar perderse subas posteriores, también permite asegurar ganancias y reducir riesgos.
El caso refleja uno de los desafíos de invertir en bolsa: identificar empresas con potencial no siempre alcanza; también es necesario evaluar cuánto pagar por ellas y cuándo conviene mantener o reducir una posición.