Puntos importantes
Amazon restringió el acceso de Muse, el asistente de inteligencia artificial (IA) de Meta, a su plataforma de comercio electrónico.
La decisión abre un nuevo frente de disputa entre las grandes tecnológicas por el control de las compras online, en un escenario en el que los agentes de IA buscan productos, comparan precios y pueden ejecutar operaciones en nombre de los consumidores.
La medida forma parte de un conflicto más amplio que también enfrenta a Amazon con Perplexity por su navegador Comet, capaz de realizar tareas dentro de páginas web.
Detrás de estas disputas se observaron cuestiones de seguridad, privacidad y acceso a los datos, pero también un negocio multimillonario: quién controla la relación con el comprador cuando deja de ser una persona la que navega por una tienda.
Por qué Amazon bloquea a los agentes de IA
Los nuevos asistentes de IA buscan ir más allá de las recomendaciones. En lugar de limitarse a sugerir productos, pueden navegar por comercios electrónicos, comparar precios y gestionar determinadas operaciones siguiendo las instrucciones de los usuarios.
Amazon decidió bloquear a Muse, el agente de Meta, porque considera que la compañía no tenía autorización para operar dentro de su tienda.
Además, cuestionó que asistentes externos puedan acceder a las cuentas de los clientes sin identificarse claramente como sistemas automatizados.
La empresa advirtió también sobre los riesgos vinculados con las credenciales de acceso, el historial de pedidos y otros datos personales que estos programas podrían necesitar para completar una compra.
El conflicto no implica que se haya demostrado una filtración de información por parte de Muse. La discusión se centra en las condiciones bajo las cuales un agente externo puede ingresar a la plataforma, acceder a los datos de una cuenta y realizar acciones en nombre de un consumidor.
Amazon también desarrolla su propia IA para comprar
Mientras bloquea a los asistentes externos, Amazon desarrolla sus propias herramientas de IA para buscar productos, comparar precios y realizar compras.
La firma también cuenta con Buy for Me, una función que permite comprar en las páginas de otras marcas.
El conflicto posee además un interés comercial: si los usuarios compran mediante asistentes externos, podrían dejar de visitar las tiendas y ver sus anuncios.
Por otro lado, Amazon mantiene una disputa con Perplexity por Comet, un navegador con IA que puede realizar tareas en páginas web.
La compañía cuestiona que el sistema acceda a cuentas de clientes sin identificarse y evite las restricciones de su plataforma.
Perplexity defiende que los usuarios deben poder elegir sus herramientas de compra. El caso abre un debate sobre si las tiendas pueden bloquear a los agentes de IA autorizados por sus clientes.