Puntos importantes
La inercia positiva de la semana pasada, el dinamismo de la inteligencia artificial (IA), el acuerdo nuclear entre Google y Constellation Energy, la estabilidad del petróleo y el alivio en los rendimientos de los bonos del Tesoro, fueron los factores por los cuáles Wall Street marcó un nuevo récord este martes 6 de octubre.
"A eso se sumó la expectativa por la temporada de balances del tercer trimestre, aunque persisten tasas elevadas, riesgos energéticos y mayor concentración del mercado", explicó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, en un informe al que accedió iProUP.
El S&P 500 avanzó 0,58% hasta 7.819,04 puntos y superó por primera vez la marca de 7.800.
Fue su primer récord de cierre desde agosto y el 28.º de 2026.
El Nasdaq Composite ganó 0,45% hasta 27.599,79 unidades y logró su segundo récord consecutivo.
El Dow Jones sumó 0,49% hasta 51.521,28 puntos.
Bonos, IA y energía nuclear: qué empujó a las acciones
Los bonos del Tesoro dieron un respiro: el rendimiento a 10 años cayó 3,7 puntos básicos hasta 5,276% y el de 30 años se replegó a 5,655%.
Esa baja distendió la presión sobre las valuaciones tecnológicas. Constellation Energy se disparó 12,25% tras anunciar un acuerdo de 20 años con Google para abastecer sus centros de datos con energía nuclear.
El contrato prevé 890 megavatios de nueva energía nuclear, y Constellation invertirá más de u$s4.300 millones en ampliar su capacidad.
En semiconductores sobresalieron Marvell Technology ( 5,81%) y Broadcom ( 3,70%).
El S&P 500 acumula una suba de 23% desde su piso de fines de marzo.
Petróleo en USD 101: tensión en Ormuz y medidas para amortiguar precios
El petróleo revirtió las bajas de la mañana y cerró con avances acotados.
El Brent subió 0,6% hasta u$s101,18 y el WTI quedó en u$s90,21.
Los mercados ajustaron al alza por reportes de ataques a buques cargueros en el Estrecho de Ormuz y las hostilidades en Bab el-Mandeb, en Yemen.
Pesó, en contrapartida, el repunte de los flujos físicos desde el Golfo Pérsico durante septiembre.
El mercado también asimiló la liberación de 100 millones de barriles de reservas estratégicas del G7.
A eso se sumó una orden ejecutiva en EE.UU. para diferir impuestos al diésel y aliviar costos de transporte.