El planteo del economista arranca con una comparación que apunta a una supuesta asimetría impositiva concreta: "¿Por qué ir a Punta Cana es lo único que no paga impuestos? Si yo voy a un hotel a Mar Chiquita o a Mar de Ajó, tengo que pagar IVA e Ingresos Brutos. Si voy a Punta Cana, no", manifestó durante una entrevista. Se trata de Rodolfo Santangelo, socio de Carlos Melconian en la consultora MacroView, una de las voces más escuchadas del análisis macroeconómico argentino.
Su segunda formulación es todavía más directa: "¿Por qué pago impuestos para todo menos para comprar dólares?".
Consultado sobre qué tributo utilizar, la respuesta fue deliberadamente amplia. Cuando uno de sus interlocutores en la nota mencionó la alternativa de "un IVA a la compra de dólares", Santangelo respaldó la posibilidad y, al ser interpelado sobre qué clase de gravamen podría aplicarse, contestó: "Cualquiera".
Entre las opciones que surgieron aparecieron un IVA, un gravamen específico similar al extinto Impuesto PAIS o una percepción a cuenta de Ganancias.
Qué operaciones quedarían alcanzadas y cuáles no
La propuesta no contempla aplicar un impuesto sobre todas las operaciones cambiarias, y esa delimitación es clave para entender el alcance. Santangelo apuntó específicamente a dos destinos. Las compras de moneda extranjera para ahorro personal o atesoramiento, es decir, el clásico dólar ahorro del minorista.
Los viajes y consumos turísticos en el exterior, que incluirían tanto la compra de divisas para el viaje como los gastos con tarjeta fuera del país.
Quedarían afuera, según ese recorte, las operaciones comerciales, las importaciones y las compras de divisas con fines productivos.
El economista no precisó una alícuota ni calculó cuánto podría recaudar una medida de esas características. Tampoco avanzó sobre qué mecanismo de percepción se utilizaría ni cuáles serían las excepciones.
Son exactamente las definiciones que determinarían el impacto real sobre el bolsillo, y por ahora no están.
El contador Federico Amatti dimensiona por qué esos detalles no son menores: "La diferencia entre un IVA del 21% y una percepción a cuenta de Ganancias del 30% no es solo la alícuota, es la recuperabilidad. La percepción a cuenta se puede reclamar si no tributás Ganancias, aunque el trámite ante ARCA demore hasta un año."
"El IVA es un costo definitivo que nadie te devuelve. Sin esa definición, hablar de un impuesto al dólar es hablar de dos cosas completamente distintas", advierte el experto.
El destino del dinero que propone el economista
La segunda mitad del planteo es la que busca despegarlo de una suba de impuestos a secas. Santangelo propone usar los recursos generados para aliviar otras cargas tributarias o aumentar el ingreso disponible de los hogares.
"Lo que recaudás lo destinás a bajar impuestos al IVA de los alimentos", afirmó. Como alternativa, mencionó transferir dinero directamente a las familias "para que consuman genuinamente".
La lógica declarada es modificar los incentivos entre destinar pesos a comprar divisas o gastarlos dentro de la economía argentina.
Sobre el equilibrio de las cuentas públicas fue categórico: "El superávit fiscal es innegociable". Pero consideró que mantener ese objetivo no impide avanzar con una política monetaria más expansiva.
Su razonamiento sobre ese punto es el siguiente. Si un impuesto reduce la demanda privada de dólares, esas divisas podrían ser adquiridas por el Estado o por el Banco Central, permitiendo que más pesos permanezcan en circulación.
"Si la gente compra menos dólares, que los compre el Gobierno, que los compre el Banco Central y deje los pesos en la calle", explicó.
Y cerró con una metáfora futbolística sobre la necesidad de un cambio de estrategia monetaria: "El gobierno se tiene que animar a sacar a Tagliafico y meter a Lautaro Martínez".
Vale recordar que los argentinos adquirieron más de u$s47.000 millones desde el levantamiento del cepo cambiario, según el informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del BCRA.
Solo en agosto de 2026, 1,7 millones de personas compraron u$s2.853 millones brutos, mientras unas 734.000 vendieron u$s390 millones. El saldo neto comprador fue de u$s2.463 millones.
Es decir, la propuesta apunta a gravar exactamente el comportamiento que millones de personas están teniendo cada mes.
El precedente argentino que conviene recordar
Argentina ya aplicó impuestos sobre la compra de divisas, y la experiencia tiene datos concretos.
El Impuesto PAIS, creado en diciembre de 2019 por la Ley de Solidaridad Social, gravó con una tasa del 30% la compra de divisas para ahorro y los consumos en el exterior con tarjetas.
A eso se sumaron después percepciones a cuenta de Ganancias que llegaron al 35% y, en 2022, una percepción adicional del 25% a cuenta de Bienes Personales para consumos por encima de determinado umbral.
En el pico de ese esquema, el llamado "dólar Qatar" llevó el tipo de cambio efectivo para turismo a más del doble del oficial.
Ese antecedente es el que permite anticipar el debate que se viene. Quienes defienden la idea señalan que corrige una asimetría real. Quienes la critican recuerdan que el impuesto no eliminó la demanda de divisas sino que la empujó fuera del circuito formal.
El dato que completa el cuadro. Según estimaciones oficiales, hay unos u$s170.000 millones de argentinos fuera del sistema financiero formal. El Gobierno busca captar parte de ese stock mediante la Ley de Inocencia Fiscal.
Qué tendría que definirse para que la idea sea aplicable
La propuesta, en su estado actual, es un planteo conceptual más que un proyecto. Para avanzar requeriría resolver cuatro cuestiones.
- Qué operaciones quedan alcanzadas. Si solo el dólar billete, si también las transferencias, si incluye o no la compra de dólar MEP y contado con liquidación
- Cuál sería la alícuota. Define por completo el impacto sobre el ahorrista
- Qué mecanismo de percepción se utilizaría. Determina si el contribuyente puede recuperar el monto o si es un costo definitivo
- Cuáles serían las excepciones. Los antecedentes muestran que siempre aparecen, desde viajes a países fronterizos hasta servicios de streaming
Santangelo no avanzó en ninguno de esos detalles durante la entrevista.