Puntos importantes
Bioceres Crop Solutions logró evitar por ahora el deslistado del Nasdaq, pero el alivio viene con condiciones.
Según informó la compañía a la SEC en un formulario 6-K, el Nasdaq aprobó el 15 de septiembre de 2026 el pase de sus acciones ordinarias del Nasdaq Global Market al Nasdaq Capital Market, un panel con exigencias de listado más bajas, con efecto desde el 18 de septiembre.
En la misma decisión le otorgó un período adicional de 180 días para cumplir con el precio mínimo por acción.
El cambio de panel no tiene efecto inmediato sobre la cotización y las acciones seguirán operando bajo el símbolo BIOX, que también se puede operar en pesos a través de su CEDEAR en el mercado local.
Para dimensionar qué implica, el Nasdaq Capital Market es el segmento con requisitos menos estrictos de los tres niveles de la bolsa. Es el escalón al que suelen migrar las empresas que no logran sostener los estándares del Global Market, y funciona como una antesala del deslistado si la situación no se revierte.
Qué tiene que hacer Bioceres para recuperar el precio mínimo en el Nasdaq
Básicamente, cumplir una condición precisa: cerrar en u$s1 o más durante al menos 10 ruedas consecutivas antes del 15 de marzo de 2027.
La empresa había sido notificada el 16 de marzo de 2026 y no logró recuperar el precio mínimo en el primer plazo de 180 días, que venció el 14 de septiembre.
La distancia que tiene que recorrer es considerable. Este miércoles, tras la suba de tasas de la Reserva Federal, BIOX cayó más de 4% para quedar en el entorno de los u$s0,39 por acción: menos de la mitad del mínimo exigido.
Si la empresa que lidera Federico Trucco no cumple antes de la fecha límite, el Nasdaq notificará que sus papeles quedan sujetos a deslistado, decisión que Bioceres podrá apelar ante un panel de audiencias.
La compañía dijo que evaluará todas las opciones disponibles, incluido un reverse split, es decir, agrupar acciones para elevar el precio de cada papel sin cambiar el valor total de la compañía. Si opta por esa vía, deberá completarlo al menos 10 días hábiles antes de la fecha límite.
Nicolás Baigorri, analista de mercados accionarios, explica qué señal envía un reverse split: "Técnicamente resuelve el problema del precio mínimo de un plumazo, pero el mercado lo lee como lo que es: una solución contable a un problema de valuación. Las empresas que recurren al reverse split suelen seguir cayendo después, porque el número de acciones cambió pero la tesis de inversión no. Sirve para no ser deslistado, no para recuperar confianza."
Qué muestran los números del balance fiscal 2026 de Bioceres
Las primeras señales concretas del ajuste interno ya están en los números, y el dato más relevante es la rentabilidad operativa.
El balance del cuarto trimestre fiscal, cerrado el 30 de junio de 2026, mostró una facturación de u$s55,9 millones, estable en la comparación interanual. Un crecimiento del 36% en nutrición de cultivos compensó la caída en protección de cultivos y el impacto de la reconfiguración del negocio de semillas.
El dato central fue el EBITDA ajustado, que pasó de negativo u$s9,6 millones a positivo u$s0,6 millones en el trimestre. Es una mejora de u$s10,1 millones apoyada en una base de costos mucho más baja.
La pérdida neta de las operaciones continuas se redujo a u$s31,8 millones desde los u$s54,4 millones de un año atrás.
El ajuste se ve en los gastos: administración y comercialización cayeron 19% en el trimestre y 24% en el año fiscal.
El cuadro anual, sin embargo, sigue reflejando el golpe. En todo el ejercicio fiscal 2026 la facturación cayó 18% a u$s238,3 millones, en buena parte por la reconfiguración del negocio de semillas y la menor actividad ligada a la tecnología HB4. La pérdida neta de operaciones continuas del ejercicio fue de u$s54,4 millones, algo por encima de los u$s49,1 millones del período previo.
La compra de Pro Farm que le costó u$s179 millones a Bioceres
Una operación de 2022 que terminó costándole u$s179 millones en pérdida contable.
El conflicto surgió a raíz de la compra de la estadounidense Marrone Bio —luego rebautizada Pro Farm— por parte de Bioceres, para la cual emitió u$s55 millones en deuda garantizada con casi todos los activos de esa firma.
Los acreedores, encabezados por Jasper Lake Ventures, ejecutaron la garantía y se quedaron con Pro Farm por u$s15 millones, frente a un valor en libros cercano a u$s194 millones. El resultado para Bioceres fue una pérdida contable de unos u$s179 millones.
Pero ejecutar la garantía no saldó toda la deuda. Los acreedores reclaman ahora el resto del saldo sobre las notas por u$s55 millones emitidas en 2022, que además acumularon intereses. El monto específico todavía no está determinado y es sujeto de negociaciones entre las partes.
Una persona con conocimiento directo del asunto, que pidió no ser identificada, señaló que la compañía sigue trabajando activamente en la resolución del litigio, aunque por ahora no tiene novedades concretas para comunicar. Agregó que la negociación no es sencilla y que los equipos trabajan en el tema tanto internamente como con asesores externos.
Qué dijo el CEO Federico Trucco sobre la crisis de Bioceres
Trucco reconoció el impacto del conflicto legal sin rodeos.
"El ejercicio fiscal 2026 fue un año desafiante para Bioceres, marcado por el litigio con algunos de nuestros acreedores", afirmó el CEO, quien destacó que las acciones de reducción de costos permitieron "volver a un EBITDA ajustado positivo".
Esa es, en esencia, la apuesta de la compañía: demostrar que la estructura ajustada puede sostener rentabilidad operativa mientras resuelve el frente legal y recupera el precio de la acción.
Martina Olivé, economista, plantea qué está en juego más allá del caso puntual: "Bioceres fue durante años el caso testigo de que una empresa argentina de base tecnológica podía competir en Nasdaq. Un deslistado no sería solo un problema de la compañía: afectaría el argumento que usan otras empresas argentinas para salir a buscar capital en Estados Unidos. Por eso los seis meses que ganó importan más de lo que sugiere el tamaño del papel."