Puntos importantes
La Comisión Nacional de Valores eliminó desde este lunes la posibilidad de depositar o retirar dinero con cheques en las cuentas comitentes de los Agentes de Liquidación y Compensación.
A partir de ahora, la transferencia bancaria es la única vía habilitada para mover fondos hacia y desde esas cuentas, lo que obliga a las pymes a volver al circuito bancario tradicional y, con eso, a pagar nuevamente el impuesto a los débitos y créditos, conocido como impuesto al cheque.
Qué establece la nueva resolución de la CNV
La Comisión Nacional de Valores oficializó el cambio a través de la Resolución General N° 1.166, aprobada por su Directorio y difundida este 14 de septiembre, que dispone que "la transferencia será la única modalidad habilitada para la recepción y entrega de fondos".
El organismo argumentó que busca garantizar la disponibilidad inmediata del dinero, evitar rechazos asociados al uso de cheques y reforzar los controles de prevención de lavado de activos. La medida se enmarca en otros cambios normativos de la CNV impulsados durante 2026.
En la práctica, quienes quieran depositar dinero en su cuenta de inversión deberán hacerlo desde una cuenta bancaria propia, de la que sean cotitulares, o desde un CVU asociado a su CUIT.
Para retirar fondos rige el mismo esquema: solo transferencia a una cuenta bancaria o CVU a nombre del titular. La Resolución General N° 1.166 no afecta la compra ni la negociación de cheques de pago diferido como instrumento de inversión; lo que desaparece es su uso como medio para mover fondos dentro de la cuenta.
Por qué el Gobierno dio marcha atrás con los cheques en la Bolsa
El endurecimiento sobre el uso de cheques en el mercado de capitales responde a la caída sostenida de la recaudación del impuesto al cheque durante 2026.
El tributo, creado en 2001 con carácter transitorio y todavía vigente 25 años después, es uno de los principales ingresos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), con una alícuota de 0,6% sobre cada débito bancario y otro 0,6% sobre cada crédito.
Según cifras oficiales, la recaudación del gravamen cayó cerca de 9% en términos reales en agosto de 2026, después de retrocesos similares en junio y julio del mismo año.
El deterioro coincidió con la masificación de una práctica: empresas que endosaban cheques electrónicos directamente a sus cuentas en un agente de bolsa para eludir el 0,6% que se paga en cada movimiento bancario, una maniobra que no era ilegal pero sí erosionaba la base del impuesto.
Una flexibilización que duró apenas cuatro meses
El uso de cheques para mover fondos en las cuentas bursátiles había sido habilitado por la propia CNV apenas cuatro meses atrás, el 13 de mayo, cuando eliminó el tope de dos pagos diarios por cliente y quitó restricciones a la cantidad de endosos de cheques electrónicos, en el marco de la flexibilización de pagos con cheques.
Días más tarde, una segunda resolución sumó ajustes vinculados a la trazabilidad de las operaciones, sin tocar todavía la cuestión impositiva.
Con la Resolución General N° 1.166 ese esquema se cierra por completo. El organismo insiste en el argumento de la transparencia y la prevención de maniobras irregulares, aunque en el mercado no hay dudas de que el objetivo central es recuperar la recaudación perdida.
Rechazo de agentes bursátiles y consultoras en redes sociales
La eliminación del cheque como medio de pago en el mercado de capitales generó rechazo entre agentes bursátiles y consultoras especializadas, que expresaron sus críticas en la red social X y las interpretaron como un nuevo obstáculo para el financiamiento de las pymes.
Un operador del mercado calificó la medida como "inentendible" y remarcó que no hay incentivos para que las pequeñas empresas operen a través de un agente de bolsa si igual terminan pagando el impuesto al cheque.
Desde una consultora especializada en mercado de capitales sostuvieron, también a través de esa red social, que la resolución "va en contra de la inclusión de pymes en el mercado de capitales" y cuestionaron que priorice la recaudación por sobre la transparencia que dice perseguir.
Para las empresas, el efecto inmediato es concreto: los cheques que hasta el fin de semana podían aplicarse directamente a inversiones o pagos desde una cuenta bursátil ahora deben depositarse primero en una cuenta bancaria, donde quedan alcanzados por el 0,6% de débito y otro 0,6% de crédito cada vez que el dinero entra y sale.