Del QR interoperable al QR sin fronteras

Lucas Posada, CEO & Founder de Tokenos, analiza cómo los pagos con QR crecieron con fuerza en toda la región, con Argentina y Brasil como líderes
Finanzas 4.0
14.09.2026 • 19:23hs • Finanzas 4.0

Puntos importantes

Los pagos QR se masifican en Sudamérica, con crecimientos de hasta 131% en 2025-2026, volviéndose un hábito diario digital.

Pese al avance en Brasil, Argentina y otros, el 59% en LATAM usa efectivo; Mastercard destaca la falta de interoperabilidad.

Takenos resuelve la fricción transfronteriza con "QR Mágico", permitiendo pagar en otros países sudamericanos como local.

En pocos años, pagar con un código QR pasó de novedad a hábito cotidiano en buena parte de Sudamérica. Son mercados distintos, con monedas y regulaciones propias, pero hoy comparten una realidad: los pagos digitales e inmediatos forman parte de la vida diaria de millones de personas.

Los datos de los bancos centrales muestran la velocidad de ese cambio. En Argentina, durante julio de 2026 se realizaron 115,6 millones de pagos con transferencia iniciados mediante QR, un 72,4% más que en el mismo mes de 2025. En Bolivia, las transferencias con esta tecnología crecieron 131% a lo largo de 2025.

En Brasil, Pix ya fue utilizado por más de 170 millones de personas. En Perú, las operaciones con QR en comercios crecieron cerca de 58% entre junio de 2024 y junio de 2025. Y Colombia avanza en la misma dirección: el 29,4% de los comercios ya acepta pagos mediante QR interoperados y Bre-B, su nuevo sistema de pagos inmediatos, superó los 34 millones de usuarios en sus primeros seis meses.

Esta expansión no se explica sin la interoperabilidad. El QR empezó a crecer de verdad cuando dejó de importar qué billetera tenía cada persona y los distintos actores comenzaron a conectarse entre sí. Para el usuario, pagar se redujo a dos pasos: escanear y confirmar.

La masificación, sin embargo, también deja más expuestas las fricciones que todavía quedan. El estudio The State of Digitization and Financial Inclusion 2026, de Mastercard, muestra que el 89% de los consumidores latinoamericanos ya son usuarios digitales, pero también que el 87% quisiera encontrar mayor aceptación de estos medios de pago y que el 59% todavía debe recurrir al efectivo al menos una vez por mes, aún cuando preferiría pagar de manera digital. Seguridad y confiabilidad aparecen, además, entre los principales factores al momento de elegir cómo pagar.

Ahí aparece la próxima etapa de esta transformación. Los países lograron avances enormes para que sus sistemas funcionen dentro de sus propias fronteras. La pregunta abierta es qué pasa cuando las personas se mueven entre esos mercados.

Porque alguien puede resolver prácticamente todos sus pagos con QR en Argentina y encontrarse, al viajar a Brasil, Bolivia, Colombia o Perú, con otra moneda, otra infraestructura y otras reglas. Vuelve a buscar un cajero, a calcular cuánto conviene cambiar, a manejar efectivo. Desde la perspectiva del usuario, esa fricción resulta cada vez menos natural: quiere mantener su experiencia de pago sin importar en qué país esté.

Ese es el problema que buscamos resolver en Takenos con el QR Mágico: que en cualquiera de esos países alguien pueda pagar como un local, sin cambiar de app ni de lógica al cruzar la frontera.

La tecnología identifica dónde se realiza la operación, se conecta con el sistema local y debita el saldo en USD digitales de la cuenta, ya convertido a la moneda del país donde está la persona, sin exigirle que entienda qué infraestructura hay detrás. La idea es aprovechar los sistemas que cada país ya construyó y ocultar su complejidad.

Cada país resolvió su propio QR. El trabajo que queda es que esos sistemas, que ya existen y funcionan, se comporten como uno solo para quien los usa.

Takenos es la billetera que conecta LATAM con el mundo.

*Por Lucas Posada, CEO & Founder de Tokenos

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