Puntos importantes
Morgan Stanley advirtió que el mercado de acciones de Estados Unidos podría atravesar una corrección en los próximos 30 días, aunque el motivo no sería la inteligencia artificial sino el precio del petróleo.
Así lo planteó Mike Wilson, estratega jefe de renta variable del banco, quien viene marcando el pulso de Wall Street con sus lecturas sobre liquidez.
Por qué Wilson mira el petróleo y no a la IA
Wilson, uno de los analistas más seguidos de Wall Street, sostiene que el verdadero riesgo para las acciones no pasa por una eventual burbuja tecnológica, sino por los costos de la energía.
El crudo de referencia en Estados Unidos se mantiene por encima de los u$s100 y acumula una suba cercana al 80% en el año.
"Creo que en los próximos 30 días, si el petróleo sube a u$s120, u$s130 o u$s140, eso será una fuga de liquidez", dijo el estratega en una entrevista con Bloomberg Television. Según su lectura, la liquidez del mercado todavía alcanza, pero ya no sobra.
Pese a la advertencia, Morgan Stanley no recomendó vender. El banco está rotando su cartera hacia compañías que generan efectivo de forma interna, sin bajar su exposición general a la renta variable.
El dato que complica la narrativa de la IA como única impulsora
Buena parte del mercado asume que la inteligencia artificial es la que sostiene el rally de las acciones estadounidenses.
Sin embargo, la comparación entre el S&P 500 tradicional, que pondera a las empresas por tamaño, y su versión de ponderación igualitaria, donde una utility pequeña pesa lo mismo que Nvidia, no muestra esa brecha. Ambos índices subieron en torno al 13% en 2026, una señal de que la ganancia no se concentró solo en las tecnológicas de IA como en otros ciclos.
El debate sobre desacelerar el desarrollo de los modelos más avanzados de inteligencia artificial volvió a escalar esta semana. Según reportó Bloomberg, el CEO de OpenAI, Sam Altman, les dijo a sus empleados que la compañía está abierta a moderar el ritmo de sus avances, posiblemente en conjunto con otros laboratorios, aunque reconoció que no todos los competidores aceptarían ese esquema.
La discusión se da en un contexto de creciente preocupación interna en la industria: en julio, más de mil empleados de compañías de IA, entre ellos el CEO de Anthropic, Dario Amodei, habían firmado una petición para que Washington ayude a coordinar un ritmo más pausado en el desarrollo de los modelos de punta. A eso se sumó, días atrás, la renuncia pública de un exinvestigador de Anthropic y OpenAI, que acusó a ambas empresas de asumir riesgos excesivos en la carrera hacia una IA cada vez más capaz.
Ese clima llevó a que en las redes financieras circulara la idea de que el lunes podría traer ventas fuertes en las acciones vinculadas a la IA, aunque, según el propio análisis de Wilson, un eventual golpe debería limitarse a las tecnológicas y no arrastrar a todo el mercado.
En medio de este escenario, Morgan Stanley inició cobertura sobre Coinbase el 10 de septiembre, su primer reporte sobre la empresa desde que debutó en bolsa en 2021. La calificación es neutral, pero el precio objetivo de u$s250 implica una suba potencial de casi 43% desde su cotización actual de u$s175,26.
El banco sostiene que Coinbase funciona cada vez más como infraestructura financiera y menos como una apuesta pura a las criptomonedas: el trading spot de Bitcoin hoy representa poco más del 10% de sus ingresos, cuando al momento de su salida a bolsa superaba la mitad.
Para los inversores argentinos que operan con CEDEARs, tanto Coinbase como el resto del complejo tecnológico quedan bajo la misma lupa que preocupa a Wilson: no tanto el rumbo de la IA, sino lo que termine pasando con el petróleo en las próximas semanas.