El banco estadounidense Citi analizó los 3 escenarios que, en la visión de la entidad, podría atravesar el país y la economía en el 2027, año electoral
07.09.2026 • 09:03hs • ECONOMÍA
ECONOMÍA
Un gigante de Wall Street afirma que la transformación económica de Argentina llegó para quedarse
El banco estadounidense Citi considera que la transformación económica de Argentina llegó para quedarse, incluso de cara a las elecciones presidenciales del 2027, un proceso que los propios mercados ya empezaron a mirar como "el partido final" del rumbo actual.
Los tres escenarios electorales que evalúa Citi para 2027
La entidad identificó tres desenlaces posibles para las elecciones de octubre de 2027 en Argentina y a ninguno lo cataloga como un riesgo de ruptura para el programa económico vigente.
El primer escenario es la continuidad del modelo actual, con el electorado respaldando el liderazgo de Javier Milei y habilitando la profundización de las reformas pendientes. El banco le asigna una probabilidad media.
El segundo contempla una victoria oficialista mediante una alianza amplia con gobernadores y partidos que ya acompañan al Gobierno en el Congreso, favorecidos por el impulso de la agricultura, la minería y la energía en sus provincias. Es el escenario al que la entidad le da mayor chance, con probabilidad media a alta.
El tercero es un triunfo opositor con una plataforma que proponga volver a un Estado con mayor peso impositivo y regulatorio. Es la opción que más temen los mercados por su parecido con la dinámica electoral de 2019, aunque el banco le asigna una probabilidad baja a media baja. "Ya no es insignificante, pero sigue estando por debajo de donde se encontraba en octubre de 2025", señala el informe.
Por qué la oposición argentina llega dividida a 2027
El banco estadounidense describe una oposición con dificultades concretas para armar una alternativa competitiva de cara a 2027.
Marca tres problemas centrales: hay un vacío de liderazgo, una oferta política fragmentada y un problema de candidatos, ya que el principal referente opositor está inhabilitado para competir y no aparece una figura con peso territorial suficiente.
Los problemas son:
- Hay un vacío de liderazgo, ya que el principal referente opositor está inhabilitado para competir y no aparece una figura con peso territorial suficiente para unificar a las distintas facciones
- También hay una oferta política fragmentada entre quienes buscan volver a las recetas estatistas y quienes admiten que ganar exige incorporar demandas como austeridad fiscal, baja inflación y estabilidad cambiaria
- Y existe un problema de candidatos, porque la falta de una propuesta común complica encontrar un postulante que concilie esas posiciones y, a la vez, las diferencias entre el Conurbano bonaerense y el resto de las provincias
Qué frena un giro económico brusco en Argentina pese al resultado
Aun en el escenario de una victoria opositora, la entidad cree improbable un cambio de 180 grados en la política económica.
Entre los factores que lo explican, menciona la distribución desigual de la prosperidad entre provincias, que dificultaría reunir las mayorías legislativas necesarias para derogar las leyes aprobadas en los últimos tres años.
También pesa el crecimiento de las exportaciones energéticas, que para 2028 estarían cerca de igualar a las agrícolas, junto con las inversiones mineras.
A eso se suma que los ajustes fiscales más duros ya quedarían atrás en 2028, con margen para cierta relajación del gasto y de la presión impositiva, pero sin incentivos para desarmar el orden fiscal y monetario que la sociedad argentina llegó a valorar.
El banco también apunta al rol histórico de las instituciones argentinas para limitar cambios radicales y a un contexto geopolítico global marcado por la competencia por alimentos y energía, que excede a cualquier Gobierno de turno.
Esta lectura llega en un momento en que el riesgo país argentino volvió a perforar la barrera de los 500 puntos básicos, en 498 unidades a comienzos de septiembre, luego de haber escalado hasta 511 puntos a mediados de agosto por la tensión política y financiera previa al proceso electoral.