Puntos importantes
La convocatoria no nació de una organización política tradicional, sino de conversaciones entre personas que empezaron a descubrir que estaban atravesando un mismo problema. La mayor parte de los involucrados en este nuevo colectivo se vio en la necesidad de usar crédito para llegar a fin de mes y después quedaron atrapados en una deuda cada vez más difícil de cancelar.
Vanesa Bitocco, vocera de Endeudados Organizados, cuenta a iProUP que el proceso de encuentro comenzó de manera espontánea, cuando habló sobre su propia situación con familiares, amigos y vecinos. En esas charlas descubrió que el problema se repetía.
"La idea es buscar una solución. No queremos que nos paguen nada, sino tener opciones reales de cancelación y pensar también en una regulación de las tasas de interés", precisa la referente.
Bitocco entiende que la mayoría de los endeudados atraviesa un problema parecido al de "una bola de nieve impagable, y eso afecta en todo, en lo personal, en la salud mental de las personas, hay mucha angustia, mucha vergüenza también de hablar de este tema, pero es importante poder ponerlo en palabras y organizarse."
Las "Asambleas Vecinales de Endeudados" que ya se realizaron en Almagro, Floresta, Vicente López, Quilmes y Lomas de Zamora, habilitaron una movilización. La iniciativa está prevista para este jueves 20 de agosto. La concentración comenzará a las 14 en Paseo Colón e Independencia y luego se dirigirá hacia el Ministerio de Economía, en Hipólito Yrigoyen 250, según la convocatoria difundida esta semana.
El reclamo apunta a limitar el costo del financiamiento y generar alternativas para quienes ya no pueden afrontar sus obligaciones. El movimiento utiliza una consigna que resume su planteo: "No es individual, es colectivo".
Cuántos argentinos tienen deudas
La cifra de 20 millones que circula en el debate tiene un respaldo cercano en las estadísticas oficiales, aunque requiere una precisión.
El último Informe de Inclusión Financiera del Banco Central, publicado en abril con datos correspondientes a diciembre de 2025, registró 20,3 millones de personas con financiamiento en el sistema financiero ampliado, que incluye bancos y proveedores no financieros de crédito. Era un nivel cercano al máximo histórico de 20,4 millones alcanzado en mayo de 2024.
Eso no significa que las 20,3 millones de personas estén necesariamente atrasadas o tengan dificultades para pagar. El dato mide personas con algún financiamiento vigente.
El problema aparece al mirar la calidad de esa cartera. El BCRA informó, en su reporte sobre bancos correspondiente a mayo de 2026 y publicado el 24 de julio, que la mora de las financiaciones a las familias llegó al 12,8%, mientras que la irregularidad del crédito al sector privado fue de 7,7%.
Es decir, el país no enfrenta simplemente una expansión del crédito. También atraviesa un fuerte deterioro en la capacidad de una parte de los hogares para mantenerse al día.
Para qué se están endeudando las familias
El relato de Endeudados Organizados muestra una diferencia importante respecto de la idea de que las familias se endeudan exclusivamente para consumir productos que podrían evitar.
Según Bitocco, entre las situaciones que aparecen repetidamente en las reuniones están las compras de alimentos, el pago de servicios, alquileres, préstamos informales y gastos médicos. "Pagar alimentos, pagar servicios, pagar alquileres, pagar el fiado del almacén, los préstamos informales con vecinos, con prestamistas del barrio, con familiares, esas son las situaciones más comunes", detalla.
Uno de los casos que más sorprendió a Bitocco durante las reuniones fue el endeudamiento para comprar medicamentos.
También aparecen personas de distintas edades. La vocera señaló que el problema alcanza tanto a jóvenes como a jubilados y que en algunos casos las familias terminan mudándose con parientes ante la imposibilidad de sostener sus gastos.
Ese fenómeno coincide con una fotografía más amplia del sistema: el deterioro de la mora se concentra especialmente en el crédito destinado a los hogares. En abril, el BCRA alertó que indicador de irregularidad de las financiaciones a las familias había alcanzado 12,1%, antes de subir al 12,8% en mayo.
Qué reclaman los endeudados al Gobierno
La organización asegura que no pretende que el Estado cancele las deudas de los particulares.
El pedido pasa por crear mecanismos que permitan refinanciar las obligaciones, reducir el peso de los intereses y establecer cuotas que puedan ser afrontadas con los ingresos reales de cada familia.
"Tenemos canales de diálogo para poder hablar con quien se nos acerque, porque la idea es buscar una solución", explica Bitocco. Y remarca que el reclamo no consiste en que el Gobierno pague las deudas, sino en "tener opciones reales de pago".
La cuestión de las tasas ocupa un lugar central. Para la organización, el problema aparece cuando una deuda que originalmente podía ser manejable comienza a acumular intereses, refinanciaciones y nuevos préstamos para cubrir obligaciones anteriores.
Ahí aparece el efecto conocido como bola de nieve de deuda. Es decir, el consumidor deja de utilizar el crédito para financiar un gasto puntual y comienza a utilizarlo para pagar otra deuda.
¿Qué pasa con las tasas de las tarjetas de crédito?
El costo del financiamiento no es completamente libre en todos los casos.
La Ley de Tarjetas de Crédito establece un límite para los intereses compensatorios o financieros que puede cobrar el emisor, vinculado a la tasa de préstamos personales. Para emisores no bancarios, la norma fija como referencia el promedio de tasas del sistema publicado por el BCRA, con un máximo de 25% adicional.
Además, en junio de 2026 el BCRA comunicó nuevos valores de referencia para los límites aplicables a determinadas financiaciones vinculadas a tarjetas de crédito.
Esto no significa que todas las deudas tengan una tasa idéntica ni que cualquier préstamo pueda ser refinanciado automáticamente bajo mejores condiciones. Por eso, frente a una deuda que se volvió difícil de pagar, lo primero es identificar qué producto se contrató, cuál es la tasa, cuál es el saldo de capital y qué cargos adicionales se están aplicando.
Qué puede hacer una persona que ya no puede pagar
La salida no debería ser tomar otro préstamo sin conocer cuánto terminará costando. En particular, usar una nueva tarjeta, billetera o préstamo personal para cubrir el mínimo de otra deuda puede postergar el problema y aumentar el saldo total.
El primer paso práctico es armar una fotografía completa de la deuda:
- Sumar cuánto se debe, a quién, tasa, cuota y vencimiento
- Identificar atrasos y costo total de refinanciación
En el caso de las tarjetas, pagar solamente el mínimo evita caer inmediatamente en mora, pero el saldo restante continúa generando intereses compensatorios. Si directamente no se paga el mínimo, pueden aplicarse intereses punitorios.
También es importante revisar la Central de Deudores del BCRA. Si una persona ya canceló una obligación y el registro continúa mostrando una situación incorrecta, primero debe reclamar ante la entidad que informó la deuda. Si no obtiene una respuesta satisfactoria, puede recurrir al BCRA con la documentación correspondiente.
El reclamo que busca convertir una deuda privada en un problema público
La discusión que instalaron los endeudados va más allá de una refinanciación individual.
La pregunta de fondo es qué ocurre cuando millones de personas tienen acceso al crédito, pero una parte creciente necesita ese crédito para financiar gastos básicos y luego no puede sostener las cuotas.
El BCRA mostró que el sistema financiero mantiene niveles de liquidez, solvencia y cobertura que permiten absorber buena parte del riesgo crediticio. Pero, al mismo tiempo, la mora de las familias permanece en niveles históricamente elevados.
Para Endeudados Organizados, la respuesta debería estar en algún punto entre el derecho de los acreedores a cobrar y la posibilidad concreta de los deudores de cumplir.
"Somos trabajadores, todos trabajamos, todos tenemos más de un trabajo y aun así no llegamos a fin de mes", afirma Bitocco.
Ese es, en definitiva, el argumento con el que el grupo llegará este jueves al Ministerio de Economía: no pide que desaparezca la deuda, sino que vuelva a existir una forma posible de pagarla.