Puntos importantes
Las plataformas de las grandes tecnológicas como Meta, Google, Apple, Amazon, Microsoft, OpenAI, X o WeChat administran comunidades globales de miles de millones de usuarios, gestionan sistemas de identidad digital, regulan mercados, sancionan de manera automatizada y desarrollan infraestructura financiera propia, por lo que se las considera verdaderos "feudos tecnológicos".
Francesca Petrazzini, abogaba experta en cripto y socia de Own It Legal, asegura que "para consolidar su poder, las tecnológicas avanzaron sobre atributos típicamente estatales: territorio, ley propia, juez y moneda".
Aclara que "si bien las plataformas crearon un valor innegable al solucionar problemas globales de confianza y costos de acceso, el conflicto radica en que escriben también las reglas de juego. Hoy, la posibilidad de revisar una decisión arbitraria de forma accesible sigue siendo esquiva para la mayoría de los usuarios".
"Las plataformas eligen estratégicamente dónde radicarse buscando el régimen más laxo. Por ejemplo, Irlanda concentró las sedes europeas de las grandes tecnológicas", relata.
Son Apple, Google (Alphabet), Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp), Microsoft, Amazon / AWS, Amazon / AWS, TikTok, LinkedIn, X (antes Twitter, Airbnb, Uber y eBay / PayPal.
Ley propia: Términos de Servicio y Dark Patterns
Según Petrazzini, "los contratos de adhesión de las plataformas crean obligaciones, atribuyen competencia y definen sanciones de forma unilateral, con el agravante de que se modifican tácitamente y se autointerpretan".
"Dark Patterns o diseños engañosos son aquellos donde el poder normativo de las plataformas también se ejerce mediante el diseño de la interfaz, como botones ocultos y procesos complejos para cancelar suscripciones)", describe.
Gilberto Santamaría, del Estudio Santamaría, remarca que "el territorio de las plataformas no es geográfico, sino funcional: las personas trabajan, comercian, realizan pagos y socializan dentro de estos ecosistemas sin importar las fronteras físicas",.
"Los Términos y Condiciones actúan como 'constituciones privadas'. Son mecanismos cuasi jurisdiccionales por los que las disputas y las reglas se aplican mediante sistemas de revisión internos, donde los algoritmos juegan un papel activo", considera.
Así, refuerza, "se superponen órdenes normativos: el ciudadano permanece sometido a las leyes de su nación física y desarrolla gran parte de su actividad bajo el marco de reglas impuestas por corporaciones globales privadas".
Quién Juzga al "Señor Feudal": el algoritmo
Petrazzini sostiene que "la figura del juez privado: tradicionalmente, el feudo se sostiene porque la plataforma es parte y juez de los conflictos".
Santamaría resalta que "los algoritmos automatizados desplazan las decisiones humanas y determinan qué contenidos mostrar, qué perfiles suspender o limitar y qué conductas calificar como sospechosas, operando bajo el sesgo del programador en interacciones masivas diarias".
"La discusión jurídica clave ya no es solo quién toma la decisión, sino cómo decide el algoritmo", remarca.
Qué pasa con la "moneda propia" y tokens
Las plataformas también avanzan sobre el terreno financiero. Según Santamaría, "Facebook intentó emitir una moneda digital propia respaldada por activos y administrada por una asociación privada. El proyecto chocó con una fuerte resistencia regulatoria y se canceló en 2022".
"Con la estrategia que comenzó en 2026, en lugar de emitir dinero, Meta integra una stablecoin ya existente (USDC de Circle) utilizando redes blockchain públicas como Polygon y Solana para pagar a creadores de contenido", describe.
De esta manera, sostiene, "Meta externaliza el riesgo del respaldo del activo y de las reservas, eludiendo el choque directo con los reguladores".
"Tras el freno regulatorio al proyecto Libra/Diem de Facebook, la emisión de monedas digitales privadas resurgió en 2025 y 2026: Walmart y Amazon exploraron emitir sus propias stablecoins, y Meta desplegó pagos utilizando USDC", recuerda Petrazzini.
Y aclara que "las plataformas emiten tokens para evitar las costosas comisiones de redes globales como Visa o Mastercard, y para capitalizar el float", es decir, los intereses de las reservas depositadas como respaldo".
"La reacción no se hizo esperar: en EE.UU.: la ley GENIUS Act (promulgada en julio de 2025) prohibió que corporaciones no financieras emitan stablecoins de pago sin un aval unánime de los organismos reguladores. Y, en Europa, la normativa MiCA limita la emisión de tokens referenciados a monedas oficiales a bancos o entidades de dinero electrónico autorizadas", señala.
La experta advierte que "para eludir estas leyes, las plataformas recurren a tokens cerrados que circulan exclusivamente dentro de sus plataformas y no se pueden canjear por divisas tradicionales, operando como los antiguos vales de almacén".
Qué recomiendan para empresas que operan en plataformas
"Si el negocio depende de infraestructura digital de terceros, se sugieren cuatro medidas esenciales", enumera Petrazzini:
Santamaría concluye que "la tecnología (como blockchain, la inteligencia artificial, la tokenización y las economías digitales descentralizadas) constituye una de las mayores oportunidades de progreso humano. No se trata de demonizarla ni de idealizarla, sino de desarrollar una comprensión crítica de sus implicaciones".