Visa compró BioCatch por u$s2.400 millones para reforzar su lucha contra las estafas con IA en pagos

La operación récord permite al gigante global reforzar la seguridad en los pagos digitales con herramientas avanzadas de análisis biométrico
Por iProUP
Finanzas 4.0
05.08.2026 • 08:56hs • Finanzas 4.0

Puntos importantes

Visa comprará BioCatch, especialista en biometría conductual, por u$s2.400 millones para blindar sus pagos del fraude digital.

BioCatch protege 1.800 millones de dispositivos de más de 350 bancos con IA, detectando fraudes antes de la transacción.

La adquisición responde al aumento global del fraude con IA, reforzando la seguridad de pagos, clave en Argentina.

Visa acordó comprar BioCatch, una compañía especializada en biometría conductual, por u$s2.400 millones.

Se trata de la mayor apuesta de la tarjeta por blindar sus pagos digitales frente al avance del fraude potenciado por inteligencia artificial.

La operación fue confirmada este lunes por la propia empresa, informó Reuters, y se suma a una ola de adquisiciones que redefine la seguridad en la industria de medios de pago, con eco directo en mercados como el argentino.

Qué compró Visa y cuánto pagó

Visa firmó un acuerdo definitivo para adquirir BioCatch a fondos asesorados por Permira y a otros accionistas de la compañía israelí. El pago será en efectivo y la transacción está sujeta a las aprobaciones regulatorias habituales, con cierre estimado para fines del segundo trimestre fiscal 2027 de Visa.

BioCatch no es una empresa nueva en el negocio: fundada en 2011, protege 1.800 millones de dispositivos y 760 millones de usuarios en todo el mundo, con más de 350 clientes bancarios en 21 países, entre ellos más de 100 de las entidades financieras más grandes del planeta.

Cómo funciona la biometría conductual de BioCatch

La tecnología de BioCatch analiza más de 3.000 señales de comportamiento por sesión digital:

Con esos datos, sus modelos de aprendizaje automático evalúan la intención del usuario y detectan signos de coerción o manipulación en tiempo real, procesando 19.000 millones de sesiones de usuario por mes para diferenciar a un cliente legítimo de un estafador antes de que la transacción se concrete.

"Los robos de cuenta y las estafas le cuestan a la economía global más de u$s1.000 millones por año", dijo Andrew Torre, presidente de servicios de valor agregado de Visa, al justificar la compra. Según explicó, BioCatch permitirá a los clientes de la tarjeta frenar el fraude antes de que llegue al punto de pago.

Desde BioCatch, su CEO, Gadi Mazor, destacó que la compañía lleva más de una década demostrando la capacidad del comportamiento humano para distinguir a un delincuente de un usuario genuino, y que las redes de intercambio de inteligencia en tiempo real entre sus clientes potencian esa capacidad.

Por qué Visa refuerza su lucha contra el fraude

La compra de BioCatch no es un caso aislado. Visa ya había adquirido la firma de protección de pagos Featurespace en 2024, mientras que su competidora Mastercard cerró ese mismo año la compra de la compañía de inteligencia de amenazas Recorded Future por u$s2.650 millones.

En los últimos cinco años, Visa invirtió más de u$s13.000 millones en tecnología e infraestructura para resguardar su red de pagos.

El contexto explica la carrera: los ataques con inteligencia artificial generativa, como deepfakes de voz y rostro, crecen a un ritmo que supera la capacidad de respuesta tradicional de bancos y procesadores.

Qué impacto tiene para los pagos en Argentina

El fraude digital también escaló en la agenda financiera local. La Central de Prevención de Fraude que administra COELSA, que nuclea a 117 entidades entre bancos y billeteras del país, acumuló 348.268 registros durante 2025, con 20.720 casos confirmados.

Ese sistema, operativo desde 2022, usa inteligencia artificial para cruzar datos en tiempo real y disparar alertas ante operaciones sospechosas, en un mercado donde los pagos con QR se duplicaron el año pasado.

La adquisición de BioCatch refuerza una tendencia que ya golpea la puerta del sistema financiero argentino: la seguridad dejó de ser un diferencial competitivo para convertirse en un requisito básico para operar.

Con más entidades locales invirtiendo en herramientas de biometría e identidad digital, la disputa entre Visa y Mastercard por la infraestructura antifraude también empieza a impactar en las decisiones tecnológicas de bancos y fintech que operan en el país.

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