Puntos importantes
Ray Dalio advirtió que el efectivo es la peor inversión a largo plazo porque la inflación devora su poder de compra, incluso cuando genera intereses.
El fundador de Bridgewater Associates, la mayor gestora de fondos de cobertura del mundo, lanzó la advertencia en el podcast The Diary of a CEO, en diálogo con el conductor Steven Bartlett, y su mensaje interpela directo a los ahorristas argentinos acostumbrados a resguardarse en el dólar billete, en la mayoría de los casos guardado 'bajo el colchón'.
La advertencia de Dalio sobre el efectivo
Para Dalio, guardar dinero en efectivo, ya sea en una caja de seguridad, una cuenta de ahorro o un fondo del mercado monetario, es un error que se paga caro con el tiempo.
"La gente piensa que eso es lo más seguro. No lo es", afirmó. "Es la peor inversión a lo largo de un período prolongado porque la inflación la devorará", sostuvo.
El inversor aclaró que su definición de efectivo no se limita a los billetes en un cajón. Incluye cualquier colocación de corto plazo que pague una tasa, "un depósito, un fondo del mercado monetario, lo que sea que sea a corto plazo".
Cuando Bartlett señaló que la gente lo elige porque se siente más segura, Dalio respondió sin vueltas: "Eso es correcto. Y estoy diciendo que no es más seguro por la inflación".
Cuánto golpea la inflación al poder de compra
El argumento de Dalio se apoya en la pérdida de poder adquisitivo: aunque una colocación pague interés, ese rendimiento rara vez alcanza para compensar la suba de precios más los impuestos que se cobran sobre esa ganancia.
"Tengo que pagar impuestos sobre eso. Aunque en los hechos no le hayas ganado a la inflación, igual pagás impuestos por lo que ganaste. En resumen, a largo plazo es un rendimiento pésimo", explicó.
La inflación estadounidense corre entre 3,5% y 4% anual, según Dalio. La última medición del Índice de Precios al Consumidor de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos confirmó un alza interanual del 3,5% entre junio de 2025 y junio de 2026, en línea con lo que describió el inversor.
Las alternativas que recomienda para cubrirse
Ante ese escenario, Dalio propone diversificar hacia activos que históricamente resistieron mejor la inflación. El oro encabeza su lista: al no poder emitirse a voluntad por los bancos centrales, funciona como refugio en momentos de incertidumbre. El metal acumula una suba superior al 20% en lo que va de 2026 y ronda los u$s4.000 la onza, luego de tocar máximos históricos por encima de u$s5.500 en enero.
Otras voces del mundo financiero comparten el diagnóstico. Jamie Dimon, CEO de JPMorgan, sostuvo que el oro podría llegar "fácilmente" a u$s10.000 la onza en el contexto actual.
A la lista de alternativas, Dalio suma los siguientes activos:
- Los bienes raíces, cuyos valores tienden a acompañar la inflación
- El arte contemporáneo, una clase de activo con baja correlación al mercado accionario
De todos modos, el inversor no descarta el efectivo por completo. Mantener liquidez sigue siendo necesario para emergencias u oportunidades de compra. El punto, insiste, es no sobreexponer el portafolio a un activo que pierde valor real con el correr de los años.
Qué pasa con el ahorro en dólares en la Argentina
La discusión tiene un correlato directo en la Argentina, donde durante décadas el dólar billete funcionó como el refugio por excelencia del ahorrista.
Sin embargo, esa lógica también empieza a mostrar grietas: en los primeros meses del 2026, el plazo fijo en pesos le ganó al dólar oficial, algo que llevó a más de un ahorrista a perder poder de compra por quedarse en billetes.
El oro, mientras tanto, se consolidó como una de las inversiones más rendidoras para el bolsillo local. Para el inversor local, el acceso es posible a través de CEDEARs de ETFs que replican el precio del metal, sin necesidad de operar en el mercado cambiario.
El mensaje de fondo, tanto para Wall Street como para la city porteña, es el mismo que repite Dalio: la sensación de seguridad del efectivo es engañosa y la diversificación sigue siendo la mejor herramienta para no perderle terreno a la inflación.