Puntos importantes
La posibilidad concreta de operar con criptopesos para organizar desde las empresas medios de cobros y pago automatizados 24/7 está cada vez más cerca.
Grupos bancarios como BIND y Petersen tienen proyectos muy desarrollados. La clave del éxito será el tratamiento que le van a dar respecto de los impuestos más distorsivos el Gobierno y las provincias.
Por qué el primer escollo tributario será el impuesto al cheque
Juan Pablo Fridenberg, socio y head del área Tax y Fintech de MGFV, asegura a iProUP que "los proyectos de stablecoins en Argentina no pueden evaluarse solo desde la óptica regulatoria de CNV o BCRA: la variable tributaria suele definir la viabilidad del modelo. El Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios sigue siendo uno de los puntos de fricción, porque el tratamiento depende de cómo se estructura el flujo".
Sebastián Mancuso y Juan Elías Pérez Bay, del Grupo GNP, aseguran que desde la óptica de ese tributo, "en principio estarían gravadas las compras de criptopesos con pesos de cuentas bancarias (impuesto al débito) y las ventas de cripto con destino una cuenta bancaria en pesos (impuesto al crédito)".
"Los pagos y cobros efectuados directamente con estás criptos no tendrían impacto instantáneo en el impuesto al cheque, porque la billetera no tendría obligación de actuar como agente de retención, pero resta ver qué postura toma ARCA ante esta situación", advierten.
Remarcan que "si lo considera un 'sistema de pago organizado' en sustitución del uso de una cuenta bancaria, los movimientos quedarían alcanzados por el impuesto. Es probable que ARCA incluya a estas billeteras en el futuro en un régimen de agente de retención de débitos y créditos similar a billeteras virtuales como Mercado Pago".
Ana de Iparraguerri, de la consultora Own It Legal, revela a iProUP que "si bien el Gobierno incorporó a las cuentas de los PSAV registrados en CNV al listado de exenciones del impuesto al cheque, el beneficiario directo de estas modificaciones es el PSAV, no la empresa que decide operar con criptopesos. Esa medida alivia la estructura de costos del intermediario y eso debería reflejarse en comisiones, pero dependerá de la competencia".
"La empresa usuaria puede encontrar un beneficio en el impuesto al cheque siempre que utilice un circuito cripto cerrado y no toque cuentas bancarias o de pago para fondeo o liquidación. Así, evita la retención en la fuente, aunque el impuesto puede deberse igual. El PSAV no fue designado agente de liquidación y percepción por la norma", aclara.
Ventajas en el otro gran impuesto distorsivo: Ingresos Brutos
De Iparraguirre considera que "para una empresa, un atractivo financiero en incorporar stablecoins en su proceso de ingresos y egresos radica en que del lado cripto no hay retención en la fuente para el Impuesto sobre los Ingresos Brutos".
"El PSAV no es agente de liquidación y percepción, ni esas wallets quedan alcanzadas por los sistemas de recaudación provinciales SIRCREB o SIRCUPA, porque no es banco ni un proveedor de cuentas de pago, en tanto no opere también como tal. En la wallet de la empresa, simplemente, no hay descuento", completa.
Según la experta, "esto no significa que el impuesto no se deba, habrá que analizar el caso concreto. Pero en este esquema pasa de ser un costo automático a un impuesto de autodeterminación, lo que significa una ventaja en términos de flujo de fondos".
No obstante, añade: "para ello, la empresa debe internalizar el circuito: cobrar y pagar en stablecoins sin tocar el banco. Si fondea la wallet desde su cuenta bancaria o billetera con CVU, o liquida contra pesos, el diferencial se diluye. Ahí aparece un problema del que casi nadie habla: Ingresos Brutos, cuyo cálculo es diferente en cada jurisdicción".
"Antes de armar el circuito, hay que mirar el mapa provincial, porque el mismo diseño que evita la percepción del impuesto al cheque y otorga una ventaja financiera con SIRCREB y SIRCUPA puede multiplicar Ingresos Brutos", advierte.
Qué pasa con Ganancias y Bienes Personales
Fridenberg alerta que "a esto se suma una complicación adicional en Ganancias y Bienes Personales: el activo virtual no goza del mismo tratamiento tributario que la moneda nacional o las divisas depositadas en entidades financieras y sus rendimientos"
De Iparraguirre complementa que "esa distorsión desalienta la adopción justo en los casos de uso de ahorro y pagos, en los que una stablecoin debería competir en igualdad de condiciones. Si el token da rendimiento, deja de ser un medio de pago para convertirse en un valor negociable sujeto al régimen de oferta pública".
"Este es el criterio que surgió del caso ARGt en el que la CNV intimó a la emisora del criptopeso y a quien lo listaba, al considerar que la promesa de rendimiento vinculada a la tenencia configuraba un contrato de inversión, por aplicación del criterio de realidad económica y la doctrina del test de Howey. Luego levantó la medida, cuando el activo quedó definido exclusivamente como medio de pago vinculado al peso", añade.
Según la experta, "distinto es el caso si se colocan esos criptopesos en un producto que rinda, como lending, cuentas remuneradas o protocolos DeFi. Ahí no se atesora el token, se invierte en otro instrumento, con su propio riesgo de contraparte y otro encuadre jurídico".
"Esto no es neutro fiscalmente: esos rendimientos están gravados en Ganancias, además existe un tratamiento diferencial respecto a los intereses de caja de ahorro y plazo fijo: en algunas jurisdicciones están exentos de Ingresos Brutos y el rendimiento de un token no", puntualiza.
Y resalta, "los criptopesos que preparan los grupos BIND y Petersen apuntan a tesorería programable, pagos condicionados y colateralización, y no a captar ahorro: es un caso de uso transaccional, no de tesorería".
Qué alcance práctico pueden tener los criptopesos
El abogado y analista de mercados Iván Bolé asegura que "actualmente nos encontramos en las primeras etapas de un proceso de 'tokenización integral de las finanzas'. En este contexto, operar con pesos on-chain (en la blockchain) se volverá una necesidad evidente. Por ejemplo, si en el futuro las acciones de la Bolsa se convierten en tokens, lo más lógico será poder liquidarlas directamente con pesos que existan en esa misma red".
"La tecnología borra las fronteras entre monedas. Hoy en día, cuando alguien paga con cripto, la tecnología convierte automáticamente ese saldo a la moneda que requiere el vendedor. Esto es similar a lo que hacen plataformas internacionales como Wise o Revolut, en las que no importa qué moneda o activo tengas, ya que la tecnología se encarga del cambio en el momento", plantea.
El letrado precisa que "el peso tradicional ya está digitalizado. El dinero que ves en aplicaciones como Mercado Pago, Brubank o cualquier banco tradicional no es dinero físico en una bóveda, sino un 'token digital' que simplemente no habita en una blockchain. Por lo tanto, la verdadera revolución del criptopeso no es su formato digital, sino su portabilidad total".
Bolé argumenta que "la necesidad y el éxito de un criptopeso dependerán de si logra ofrecer mejores oportunidades de uso e inversión que las opciones actuales. Aunque es una construcción a largo plazo que apunta inicialmente a quienes ya están en el mundo cripto, algo que plataformas como Ripio ya están intentando, la gente prioriza la conveniencia por encima del formato".
"En definitiva, si el futuro de las finanzas está en la blockchain, el futuro de las monedas tradicionales también pasará por allí de forma inevitable", concluye.