Puntos importantes
Con la inflación como telón de fondo y la mora en niveles récord, ya no alcanza con tener un ingreso: hay que decidir todos los meses qué se paga primero, qué se refinancia y qué directamente queda para después.
Esa lógica cotidiana quedó retratada en un estudio de Equifax, compañía global de datos, analítica y tecnología, elaborado con información de sobre la población argentina de entre 18 y 85 años que tiene al menos un producto crediticio. El trabajo detectó un ritual que se repite en la primera etapa de cada ciclo de ingresos: cobro, distribución y optimización del dinero disponible, un mecanismo casi automático para llegar a fin de mes sin caer en mora.
El resultado de esa gestión diaria, sin embargo, no es igual para todos. El índice de cumplimiento de pago varía fuertemente según la generación a la que pertenece cada persona, y la brecha entre los mayores y los más jóvenes es cada vez más amplia.
¿Qué generación paga mejor sus créditos en la Argentina?
De acuerdo con el relevamiento de Equifax, la Generación Silenciosa (nacidos entre 1928 y 1945) encabeza la tabla con un 92,2% de cumplimiento de pago. Se trata del segmento con las historias crediticias más extensas y consolidadas y, al ser la generación viva más longeva, mantiene una fuerte preferencia por el efectivo y usa el financiamiento de manera muy selectiva.
Detrás se ubican los Baby Boomers (1946-1964), con un 86,6% de cumplimiento. Para este grupo, el trabajo formal representó durante toda su vida una forma de estabilidad de largo plazo, lo que se traduce en un comportamiento financiero ordenado y un uso del crédito acotado y responsable.
La Generación X (1965-1980) registra un 79,48% de cumplimiento. Este grupo fue testigo directo del nacimiento de Internet y hoy reparte su energía entre el trabajo, el ocio y responsabilidades familiares cruzadas: cría hijos y, al mismo tiempo, sostiene a padres mayores. Ese doble compromiso, señala el estudio, explica el leve retroceso frente a las generaciones anteriores.
Los Millennials (1981-1996), en cambio, muestran un 71,64% de cumplimiento. Son creativos, multitarea y están totalmente adaptados al entorno digital, pero también fueron el segmento que vivió en carne propia la expansión acelerada de los servicios financieros simplificados. El acceso rápido al crédito no siempre vino de la mano de suficiente educación financiera, lo que derivó en un índice de cumplimiento más moderado.
Los Centennials (1995-2009) cierran la tabla con un 68,84% de cumplimiento, el más bajo de todos los segmentos. Son nativos digitales, pragmáticos y autodidactas, que consumen enormes volúmenes de información en pantalla. Al estar en las etapas iniciales de su vida laboral, canalizan el crédito sobre todo hacia el consumo inmediato, y sus desvíos no responden a grandes deudas estructurales, que igual dejan marca en el historial crediticio.
Ese patrón coincide con lo que otros relevamientos vienen mostrando sobre el segmento más joven del sistema financiero. Según un informe de la consultora Equilibra, casi cuatro de cada diez personas de entre 18 y 29 años que tienen crédito están en mora, el porcentaje más alto entre todas las franjas etarias del país.
El economista Andrés Roncero, especializado en consumo y crédito, puso el dato en perspectiva al ser consultado por iProUP: "La tasa de mora en personas físicas llegó al 16,1%, más del doble del pico de 2019, que era del 7,8%".
Roncero agregó que lo más preocupante no es solo el nivel, sino la velocidad del deterioro, algo que también atraviesa a los jóvenes que recién ingresan al sistema crediticio y no cuentan con historial ni respaldo suficiente para acceder a líneas más baratas.
¿Qué dice el Banco Central sobre la mora récord en la Argentina?
Para Equifax, el desafío no pasa solo por contener la mora coyuntural, sino por acompañar con educación financiera a un mercado de crédito que se expande cada vez más rápido a través de la tecnología.
Martina González, Directora de Marketing de Equifax para Latinoamérica, lo resumió así: "Los datos evidencian que, a medida que el acceso a las líneas de financiamiento se expande a través de la tecnología, se vuelve imperativo fomentar hábitos financieros saludables. Acompañar la evolución del mercado con una sólida educación financiera es clave para apoyar la toma de decisiones informadas y sostenibles en el tiempo".
La combinación de datos generacionales y macroeconómicos deja un mapa bastante claro: a menor edad y menor antigüedad en el sistema financiero, mayor es la probabilidad de caer en mora, aun cuando se trate de montos bajos. Y mientras los bancos y las fintech discuten cómo aliviar la carga de los deudores, el propio consumidor –sobre todo el más joven– sigue perfeccionando ese ritual diario de cobro, distribución y optimización para tratar de que la cuenta cierre.
El fenómeno detectado por Equifax se apoya sobre un contexto macro que confirma el propio Banco Central. Según los últimos datos oficiales, la morosidad en los créditos de las familias se profundizó durante 19 meses consecutivos y llegó al 12,8% en mayo, tras subir 0,7 puntos porcentuales en un solo mes.
Dentro de ese universo, los préstamos personales concentran el mayor nivel de incumplimiento, con una mora del 15,9%, mientras que las tarjetas de crédito treparon al 13,1%. La consultora 1816, que había anticipado esas cifras con datos de la Central de Deudores, remarcó además que "casi el 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes tiene al menos un préstamo irregular", una lectura que refuerza lo que Equifax observa en el comportamiento de millennials y centennials.
La firma Equilibra, por su parte, describe el fenómeno como un "endeudamiento de supervivencia". La analista financiera Analía Romero lo explicó así: "Muchas familias tomaron deudas para pagar el alquiler, las expensas o la prepaga porque el sueldo llegaba tarde o no alcanzaba". Y agregó una definición que resume el diagnóstico de fondo: "La mora que estamos viendo no es irresponsabilidad financiera masiva, es la consecuencia aritmética de ingresos que no alcanzan".
Medidas para aliviar a los dedures
La Legislatura porteña aprobó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal con apoyo de casi todos los bloques, excepto La Libertad Avanza. El programa deberá ser reglamentado por el jefe de gobierno Jorge Macri antes de entrar en vigencia, y será el Banco Ciudad quien otorgue los préstamos. Las condiciones son:
- Domicilio real en la Ciudad de Buenos Aires durante los últimos dos años
- Ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos (hoy $3.678.000)
- No tengan más de un inmueble
- No hayan comprado dólares mientras acumulaban la deuda
La tasa nominal anual tiene un tope del 35% y el plazo mínimo de devolución es de 24 cuotas. Los beneficiarios deben estar clasificados en Situación 2 o 3 en la Central de Deudores del BCRA al 1° de junio de 2026, es decir, con atrasos de entre 60 y 180 días. "Quienes están en mora más avanzada quedan fuera del programa porteño", aclara Sánchez.
El Banco Provincia opera con lógica diferente. La línea general para clientes con mora temprana ofrece hasta 72 meses con tasas desde 31% anual para bajos ingresos. En el caso de las tarjetas, el banco ofrece hasta 60 meses, con tasa de 41% y la posibilidad de mantener la tarjeta activa.
Por su parte, los bancos privados mantienen prefieren resolver caso por caso. Una fuente del sector financiero privado explicó que las entidades trabajan hace meses con sistemas de alerta temprana, refinanciación y seguimiento para evitar que los atrasos escalen. "La mora está lentamente bajando", advierte a iProUP la analista financiera Belén Ferrer.
Lo que sí reconoce el sector privado es que en casos de mora avanzada (más de 90 o 180 días) algunas entidades llegan a ofrecer quitas de capital y condonación parcial de intereses si el cliente demuestra voluntad real de pago. Esa negociación, sin embargo, no está garantizada ni publicada, ya que es necesario pedirla.
El avance sostenido de la mora llegó al Congreso, donde se acumulan cerca de 30 proyectos legislativos orientados a crear mecanismos de rescate para personas endeudadas. Entre ellos, se destacan la condonación parcial de intereses, la suspensión temporal de embargos y procesos administrativos gratuitos, además de límites que buscan que la cuota mensual de una deuda no supere el 30% del ingreso familiar.
El sector bancario, sin embargo, rechaza de plano ese tipo de regulaciones. El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, fue contundente: "Nosotros estamos en contra de estos proyectos, porque todo lo que es regulatorio y mandatorio atenta contra el crédito".
Cesario sostuvo además que las entidades ya vienen actuando por iniciativa propia: "Al 50% de la gente que opera con nuestros bancos ya se los llamó, detectamos que había un problema, y la deuda está refinanciada".