Los argentinos "se olvidaron" del plazo fijo, invierten en un nuevo mix y sorprenden a Wall Street

Crecen los inversores que eligen una estrategia diversificada basada en preservar capital y sumar riesgo internacional en busca de oportunidades
Finanzas 4.0
28.07.2026 • 06:15hs • Finanzas 4.0

Puntos importantes

Los inversores argentinos priorizan protección de capital (89%) y diversificación, superando el promedio global según Schroders.

A pesar de tener 79% de su cartera en pesos, los CEDEARs son el activo más operado en 2026, enfocados en tecnología global.

El mercado de capitales crece con 24.6M de cuentas; el ciclo electoral de 2027 impulsará un posicionamiento defensivo.

Que la volatilidad no es una excepción sino la norma es algo que el inversor argentino aprendió a fuerza de crisis y un extranjero todavía está aprendiendo. En estas latitudes sabemos que la única forma de sobrevivir en ese entorno es construir carteras que aguanten cualquier escenario.

La Encuesta Global Investor Insights 2026 de Schroders, realizada entre más de 1.000 inversores institucionales y gestores patrimoniales en 24 países, confirmó esa intuición con datos. El 89% de los argentinos identificó la diversificación como uno de sus principales objetivos, frente al 84% del promedio global, sorprendiendo a Wall Street.

El mismo porcentaje, 89%, destacó la protección del capital como prioridad, por encima del 83% mundial. Para el 56% de los encuestados locales, preservar el capital frente a caídas del mercado es el objetivo más importante al momento de construir una cartera. No ganar más. No superar al mercado. Proteger lo que ya tienen.

Ya no alcanza con apostar al plazo fijo, que ante la reducción de tasas retrocedió 2% en colocaciones durante junio. No es timidez ni ignorancia financiera, es la consecuencia racional de vivir en un país que tuvo hiperinflación, corralito, pesificación forzada, default y cepo cambiario en menos de cuatro décadas. El argentino que no aprende a proteger su patrimonio no sobrevive financieramente.

Los inversores que siguen apostando al peso 

Aquí está el dato que más debería sorprender a cualquiera que lea la encuesta de Schroders sin contexto. El activo más operado en Argentina en 2026 es el CEDEAR, la forma de comprar acciones extranjeras desde la Argentina en pesos. Los cinco más comprados son Microsoft, Micron Technology, MercadoLibre, NVIDIA y el índice S&P 500. Todas empresas extranjeras. Todo dolarizado en origen.

Y sin embargo, la cartera promedio del inversor retail argentino sigue siendo un 79% en pesos y solo un 21% en activos dolarizados.

Cómo invierten los argentinos

Pedro Martínez, analista financiero especializado en inversiones retail, describe para iProUP la lógica detrás de esa aparente contradicción. "El argentino que invierte en CEDEAR no está dolarizando su cartera, está comprando acciones en pesos que se mueven con el dólar y el precio de las empresas subyacentes".

"Es una forma inteligente de tener exposición a activos globales sin tener que pasar por el mercado cambiario. El 79% de pesos en cartera dice que la mayoría todavía usa instrumentos de corto plazo como cauciones y fondos money market para protegerse de la inflación inmediata, mientras reserva una porción para apostar a largo plazo con CEDEARs", precisa el experto.

Según datos de BYMA, hoy hay 12,3 millones de personas con cuenta comitente activa en el mercado de capitales, el 55% de la población económicamente activa. El total de cuentas abiertas llegó a 24,6 millones al cierre de mayo, con un crecimiento interanual del 35%.

Los cinco activos más comprados en 2026

El ranking de CEDEAR más comprados en lo que va del año dice mucho sobre hacia dónde mira el inversor local cuando quiere rentabilidad por encima de la inflación:

Que estos tres activos estén en el top cinco de Argentina confirma que el inversor local no está desconectado de las tendencias internacionales, está apostando al mismo tema que los fondos institucionales de Wall Street.

Felipe Olmos, analista financiero con especialización en mercados de capitales, pone en perspectiva el dato de volumen. "Los CEDEAR acumularon $2,82 billones en volumen operado en lo que va del año, más del doble que el segundo instrumento del ranking, que son los fondos comunes de inversión con $1,18 billones."

"Esa diferencia no es menor, dice que el inversor retail argentino prefiere asumir el riesgo de un activo individual sobre el mercado global antes que delegar la decisión en un fondo. Es una postura más activa y más arriesgada de lo que la imagen conservadora del inversor local sugiere", advierte.

La combinación que gana terreno

Hay una tendencia dentro del universo de activos locales que merece atención. El interés creciente en el sector energético argentino, específicamente en las empresas ligadas al desarrollo de Vaca Muerta.

YPF, Vista Energy y Pampa Energía aparecen con demanda creciente entre los inversores locales, que empezaron a combinar la apuesta global de los CEDEAR tecnológicos con exposición a la tesis energética argentina. La lógica es simple: si Vaca Muerta cumple la mitad de su potencial y Argentina consolida su posición como exportador de gas y petróleo, esas empresas tienen un upside que los activos globales no capturan.

Ese mix (tecnología global vía CEDEAR más energía local vía acciones del Merval) es la configuración que los analistas más sofisticados están recomendando para el segundo semestre de 2026.

Hay un elemento que los datos de inversión todavía no reflejan con toda su fuerza pero que está a punto de empezar a moverlos: el ciclo electoral de 2027.

Los analistas del sector advierten que las carteras aún no están en "modo elecciones": los precios de los activos todavía no incorporan la prima de riesgo electoral que históricamente aparece en los meses previos a los comicios argentinos. Pero la demanda de cobertura cambiaria empezó a tomar impulso desde junio, y la expectativa es que en el tercer trimestre los inversores comiencen a posicionarse más defensivamente.

En los ciclos electorales anteriores, ese posicionamiento implicó mayor demanda de dólar MEP y dólar linked, reducción de exposición a acciones locales y acortamiento de plazos en los instrumentos de tasa fija en pesos. En 2026, con 24,6 millones de cuentas comitentes activas (más del doble que hace tres años), ese movimiento puede tener un impacto sobre los precios de los activos locales mucho mayor que en cualquier ciclo electoral previo.

Lo que los datos dicen sobre el nuevo inversor argentino

El perfil que emerge de la encuesta de Schroders y de los datos de operatoria de ByMA no es el del ahorrista tradicional que guarda los dólares en el colchón ni el del especulador que apuesta todo a un activo de alto riesgo. Es un inversor que aprendió a defender primero y atacar después.

Que cubre la inflación con instrumentos de corto plazo en pesos, que apuesta al largo plazo comprando tecnología global vía CEDEAR, y que cuando percibe una oportunidad en el mercado local (como el ciclo energético de Vaca Muerta) está dispuesto a tomar riesgo con convicción.

El 35% de crecimiento interanual en cuentas comitentes y la distribución de género que acortó la brecha del 65/35 de 2023 al 55/45 de 2026 dicen que ese perfil no es de una élite pequeña: es el de un mercado que se está democratizando a velocidad acelerada.

La pregunta que 2027 va a responder es si ese inversor nuevo, que entró al mercado en los últimos dos años sin haber vivido una crisis cambiaria con dinero propio en el sistema, va a reaccionar como lo hicieron los anteriores cuando llegue la primera turbulencia electoral seria o si algo cambió estructuralmente en la relación de los argentinos con el mercado de capitales.

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