Puntos importantes
Las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, sobre la posibilidad de que el dólar llegue a $1.800 en los próximos meses abrieron un debate que el Gobierno salió rápidamente a desactivar.
Sin embargo, entre los economistas hay una lectura distinta: ese valor no aparece en las proyecciones para este año, aunque sí empieza a ganar lugar como una hipótesis vinculada a las elecciones presidenciales de 2027.
Las expectativas del mercado siguen mostrando un recorrido mucho más moderado para el tipo de cambio durante lo que resta de 2026.
El último REM del Banco Central proyecta un dólar mayorista de $1.673 para diciembre, mientras que buena parte de los analistas privados lo ubican entre $1.650 y $1.700.
El cierre del viernes también reflejó esa calma: el dólar mayorista terminó en $1.497 y la cotización del Banco Nación finalizó en $1.520, lejos del escenario que generó la polémica.
Para el economista Fabián Medina, las declaraciones de Ravier sumaron incertidumbre en el mercado. Según su análisis, ese mensaje favoreció un reacomodamiento de posiciones hacia el dólar y contribuyó a la suba que mostraron las cotizaciones sobre el cierre de la semana.
Las elecciones de 2027 empiezan a aparecer en el radar cambiario
Más que discutir si el dólar puede alcanzar los $1.800, el mercado pone el foco en cuándo podría ocurrir.
En ese sentido, buena parte de los analistas ubica un escenario de mayor presión cambiaria durante el año electoral de 2027.
A medida que se acerca una elección presidencial, suele crecer la cautela entre inversores y empresas frente a un posible cambio de rumbo económico, lo que termina incrementando la demanda de dólares.
"En un año electoral suele acelerarse la dolarización de carteras por la incertidumbre, cuestión que también impacta", explicó Estanislao Malic, economista de CESO.
En la misma línea, Guido Zack, director del área de Economía de Fundar, señaló: "Las familias buscan cubrirse ante un eventual aumento del tipo de cambio provocado por el temor a un cambio de gobierno y a una modificación de la política económica. Históricamente, eso genera más presión sobre el dólar".
A esa lectura también contribuye el escenario actual, donde el ingreso de divisas por el comercio exterior, la liquidación de la cosecha, el aporte del sector energético y la estrategia oficial de mantener una devaluación gradual reducen las chances de un salto cambiario en el corto plazo.
Por qué no es lo mismo un dólar a $1.800 ahora que dentro de un año
Otro factor clave es el ritmo en el que pueda darse esa suba. Un salto hasta los $1.800 en el corto plazo encendería las alarmas por su posible impacto inflacionario.
Si ese nivel se alcanzara recién el próximo año o en la previa electoral, en cambio, sería un movimiento más alineado con las proyecciones actuales del mercado.
Aun así, Malic evitó dar por hecho un dólar a $1.800 durante 2027. El economista señaló que ese escenario dependerá de múltiples variables, entre ellas la evolución de la economía internacional, el precio del petróleo y la próxima cosecha.
Pese a las declaraciones de Ravier, el consenso continúa ubicando un eventual dólar de $1.800 más cerca del escenario electoral de 2027 que del cierre de 2026.