José Luis Daza, satisfecho con la mejora de Moody's, aseguró que va a reducir el costo del crédito "para todos los argentinos" y prometió que las condiciones macroeconómicas ya están generando los primeros resultados para quienes todavía no llegan a fin de mes.
"Que la gente no llegue a fin de mes es una tragedia. Ser pobre es una tragedia, pero nosotros evitamos una catástrofe", afirmó el viceministro de Economía en diálogo con Radio Mitre, horas después de que la calificadora elevara la nota de la deuda argentina de Caa1 a B3 con perspectiva positiva.
Con esa decisión, Moody's, S&P y Fitch quedaron alineadas por primera vez en más de una década en el escalón B-. Daza lo tradujo en términos directos: "Se reduce el costo del crédito para la Argentina, para todos los argentinos, para la gente, para las empresas y para el Gobierno".
El funcionario sostuvo que "ya están los brotes verdes" y que el equilibrio macroeconómico "va a generar y está generando las condiciones para que la gente lo empiece a sentir".
Dijo que los primeros signos ya aparecen en energía, minería y exportaciones industriales, y que existen u$s140.000 millones en solicitudes de inversión para el país.
"Se están creando las bases, se están creando las empresitas, se están creando los empleos poco a poco, que todavía no se ven", reconoció. Y recurrió a una imagen para pedir paciencia: "Los japoneses tienen un dicho muy importante: hace más ruido un árbol cayéndose que cien plantitas empezando a crecer".
También fijó una meta ambiciosa: que la Argentina alcance el grado de inversión en 2031. "Dejaste de ser un país con riesgos de insolvencia", explicó. Si se cumpliera, estimó que el riesgo país podría caer entre 200 y 300 puntos básicos, lo que abarataría sensiblemente el financiamiento para familias y empresas.
Sobre las elecciones de 2027, descartó que los comicios provoquen por sí mismos una crisis. "Lo que genera crisis son los desequilibrios macro", afirmó. "La elección la puede gatillar, la dispara. Pero, si no hay pólvora, no hay balas ahí, no va a pasar nada".
El propio Daza admitió, sin embargo, que "si saco la foto desde 2010, los salarios en Argentina no crecen, están estancados y han venido bajando".
Los datos recientes confirman ese cuadro: según la Fundación Capital, los salarios privados registrados volvieron a crecer por encima de la inflación en el segundo trimestre de 2026, pero todavía se ubican un 3% por debajo de los niveles de fines de 2025. Las empresas proyectan aumentos del 27% para el año, frente a una inflación estimada en 28%.
En el mercado de créditos, la señal es similar. Las tasas de los hipotecarios UVA bajaron y en julio algunos bancos ya ofrecen desde 4,2% anual. En junio se desembolsaron u$s150 millones, el mejor dato desde marzo, pero el volumen todavía se ubica un 50% por debajo del mismo mes de 2025.
La mejora de Moody's podría acelerar esa tendencia: al elevar el techo crediticio del país, permite que las empresas argentinas accedan a financiamiento más barato en el exterior, un menor costo de fondeo que, si los bancos lo trasladan, abarataría los préstamos al consumo y a la vivienda.
La calificadora proyectó un crecimiento del PBI de 3,4% para 2026 y 3,5% para 2027, y consideró que las reformas laborales y la desregulación están mejorando el clima de negocios.
El desafío, como reconoció el propio Daza, es que esos indicadores se conviertan en algo que los argentinos sientan cuando llega fin de mes.